Una pequeña carta.
Aún sintiéndote cansado, o no haber dormido, tú siempre estás dispuesto a estar conmigo, a hacerme sonreír. Porque aún sabiendo que para mí es difícil decir lo que siento, o lo que me sucede, te preocupas... por éso siempre digo que eres perfecto y que es un privilegio ser tu esposo.
Tengo la seguridad de qué no te irás y de que seguirás amándome a pesar de todos aquellos defectos a que medida del tiempo, has conocido de mi.
Muchas veces me pongo a pensar en nosotros, y no puedo estar más orgulloso; estamos juntos pase a los problemas, a las pequeñas inseguridades, a las discusiones y a los celos. Simplemente nos encanto, simplemente somos perfectos juntos.
Mi idea aquí, era recordarte una vez más lo importante que eres para mi, de que nunca jamás, me cansaré de ti; eres mucho más de lo que hubiera pedido, deseado o incluso, soñado. Eres aquél que aún celoso, cansado o enojado, me encanta.
Siento tantas cosas por ti que es complicado describir todas y cada una de ellas, así que me limitaré a unirlas y expresarlas con dos únicas palabras; te amo... te amo de una forma única y de la que no he amado antes.
Mi corazón está lleno de ti, es tuyo y te pertenece. ¿Tienes idea de lo feliz que soy de que sea así? Sé que no es la mejor carta de todas, que tampoco es la más larga que te he escrito ni de la que estoy más orgullosa, pero es para ti, y esta vez quiero dártela. Siento las incoherencias y demás...













