EXPOTEC. Prometo que cada que oigo esa palabra me lleno de nostalgia.
Cuando entre al Tec en agosto del 2013 uno de los primeros eventos de los que me enteré fue de EXPOTEC, que se lleva a cabo en octubre de cada año. A pesar de que era nueva en el campus y tenía apenas 17 años, algo (aún no se muy bien qué fue) me dijo que debía de involucrarme en ese evento. Y así fue.
Tan pronto pude me di de alta como staff, y después de una serie de juntas se llegó el día del evento lo viví al máximo y me di cuenta de lo que en realidad era EXPOTEC. Es una fiesta. No, esperen.., es la fiesta de las culturas en la que cada mesa estudiantil que representa al estado o país de origen le enseña al resto de los estudiantes del campus lo que en realidad es su país/estado. Esto lo hacen a través de un pabellón cultural en donde montan su stand con cosas que los representen y stands de comida en donde pueden vender los platillos típicos de su cultura. Es un evento tan grande que cierran todo el estadio tecnológico para llevarlo a cabo; y, claro, al final de cada día se ofrece un concierto para disfrutar de la noche.
Para que ese evento se lleve a cabo se necesitan más de 100 proveedores, arriba de 50 coordinadores y directores y cerca de unas 250 personas que sean staff durante el evento. ¿Se lo imaginan?
En el año 2013 - 2014 fui staff de este evento tan grande y enriquecedor y, después de dos años de experiencia me convertí en Coordinadora de Proveedores en el año de 2015. Como les dije, más de 100 proveedores, seguro creen que me volví loca y, ¿les digo algo? Sí. Pero, ¿saben qué? Lo volvería a hacer. Y así fue, en el año 2016 estuve de vuelta. ¿Por qué?
Primero que nada, adquirí una experiencia que, estoy segura, difícilmente la pude haber conseguido en cualquier otro lado. Coordinar 100 proveedores a mis 19 años no es tarea fácil, pero una vez que se cumple te sientes satisfecha y llena de alegría.
Fuera de la experiencia profesional.., fue en ese evento en el que conocí a mis mejores amigos. Aquellos que me han acompañado en todo, aquellos con los que he reído y llorado. Aquellos con los que iba a desahogarme cuando un proveedor me quedaba mal, aquellos que me ayudaron a diseñar soluciones a mis problemas. Aquellos a quienes les pido un consejo antes de una decisión importante. Inclusive, en ese evento, conocí a mi socio con el que ahora estoy desarrollando mi empresa.
No me quedan palabras para cerrar este escrito más que decir: gracias EXPOTEC. Nos vemos este 2017 que será, ahora sí, mi último EXPOTEC ya que me gradúo en diciembre.












