Volátil como tu mente, pasajero como un ave, fuiste una brisa de primavera en medio de mi helado invierno.
El mundo esta lleno de contradicciones, dijiste, al igual que ayer me dije nunca voy a volver a sentir, acá estoy hoy, escribiendo para calmar mi alborotada mente del torbellino de emociones que me estas provocando, dejaste en mi una constante rompiente de ideas y no paro de pensar en ese antiguo hall, ese enorme hall, y me trasporto a ese momento, ahí estoy esperándote, admirando todo a mi alrededor, el pasillo, las puertas, las paredes de mármol, estoy mirándome en un espejo que cubre de punta a punta la habitación, no me reconozco, trato de distraer mi mente con esa hermosa lampara que inunda de una luz tenue el lugar, pienso en lo rara que me siento y lo lindo que es verte bajar por las escaleras, acercándote mientras sonreís, de repente todos mis pensamientos carecen de sentido, y lo que creía con tanta seguridad ayer, hoy se desvanece como tinta en lo negro de tus ojos.
Creo que las almas están destinadas a unirse por naturaleza, tan sabia, simple y perfecta naturaleza, siempre buscando el equilibrio, con instinto funcionamos ese que se nos brindo desde el inicio, el mismo que nos dice que busquemos quien nos llene, quien nos brinde de lo que carecemos, vivimos en búsqueda de alguien, algo que nos complete, somos imperfectos o al menos eso creemos, esa necesidad de encontrar algo que nos llene nos hace imperfectos.













