Siempre temí que cuando llegara ese momento de volverlo a ver, volvería a revivir esas sensaciones que tanto quebraba mi cuerpo y me faltara el alma en una respiración, temía de nuevo sentir como mis pies se clavaran en la tierra, y al mismo tiempo tambalear, derretirme y querer desaparecer y sin embargo, NO, nada de eso paso. Un saludo rápido al aire con la mano y continuamos nuestros caminos sin voltear atrás.












