Imagen de: El Tiempo. “Los últimos días de Pompeya”. Bogotá, Colombia. No. 8843, miércoles 13 de mayo, 1936.
Al incluir a Pompeya en artículos, publicidades, chistes, cosméticos, etc., trae consigo un bagaje histórico rebosante de mitos y preconcepciones, las cuales se convierten en imágenes que transportan al receptor a un espacio con un ambiente específico, y dependiendo de lo que haya leído, visto o escuchado en otros medios puede hacerse una idea completa de lo que quiere transmitir el autor de cada uno. Es entonces que los autores para transmitir una imagen particular o darle más importancia a su argumento mencionando Pompeya, dándole adjetivos que lo ayuden, ya sean negativos o positivos.














