El bullying en éste regreso a clases
Finalmente regresó esa época de gloria en la que l@s niñ@s pueden estar algunas horas fuera de casa, gastar sus energías y estar bajo el cuidado de otras personas y darnos un breve respiro.
Pero no todo es tan color de rosa. El ambiente escolar muchas veces puede convertirse en una zona desconocida para los padres, sobre todo en situaciones en las que nuestr@s hij@s se pueden encontrar vulnerables tanto física como emocionalmente.
Por lo general los niños son herméticos sobre lo que sucede durante el día escolar, por lo que debemos ser nosotros los que propiciemos la conversación que nos lleve más allá de un simple “me fue bien”.
Entendamos qué es el acoso escolar o bullying
Según lo definen la Organización Mundial de la Salud y la ONG Internacional Bullying Sin Fronteras, el bullying o acoso escolar es toda intimidación o agresión física, psicológica o sexual contra una persona en edad escolar (niño o adolescente), en forma reiterada de manera tal que causa daño, temor y/o tristeza en la víctima o en un grupo de víctimas.
Algunos datos
De los 20 países con el mayor índice de acoso escolar, 10 son de América Latina, y México ocupa el primer lugar. Se estima que en nuestro país 7 de cada 10 niños (de primaria y secundaria) sufren todos los días de algún de tipo de acoso, esto es un estimado de 28 millones de niños por ciclo escolar.
Números que nos deben preocupar:
• 85% de los acosos violentos suceden en la escuela.
• 82% de los niños con discapacidad son acosados en la escuela.
• 44% de los niños entre 8 y 10 años ha sufrido de bullying al menos una vez.
• Más del 80% de los actos de bullying no son reportados a los maestros.
• 3 millones de niños se ausentan de la escuela cada mes a causa del acoso.
• 9 de cada 10 estudiantes gay son molestados por su orientación sexual.
• En México, el 60% de los suicidios en niños está relacionado con bullying.
Si no te has asustado lo suficiente, entonces imagina que éstos números incrementan cada año en nuestro país y a nivel global.
Ahora sí, ¿ya te preocupaste? Entonces tomemos esto como una responsabilidad que debemos asumir los papás, ya que nuestra orientación y ejemplo son primordiales para que acabamos con estas prácticas que solamente afectan a nuestr@s niñ@s. Y que quede claro, todos resultan afectados, tanto los niños acosadores como los acosados.
¿Qué podemos hacer como papás?
La comunicación efectiva con nuestr@s hij@s debe comenzar a muy temprana edad, desde pequeñ@s, acostumbrándolos a responder preguntas cortas y específicas sobre las que nosotros conozcamos a grandes rasgos las respuestas. Ya que así podemos ayudarles a ir construyendo sus respuestas, además de fomentar el decir la verdad de lo sucedido y no una historieta de su imaginación.
Recuerda que la comunicación se construye, así que no quieras pasar de no hablar de su día a un “¿Te molestan o molestas en la escuela?”.
Debemos de tener mucha sensibilidad en poder leer entre líneas, donde podamos identificar algún indicio que nos pueda develar un problema. Casi como inspectores.
Si existe una razón real para sospechar que tu hij@ ha sido intimidado, como cambios en su comportamiento o lesiones inexplicables, debes hacer preguntas mucho más directas de inmediato. “¿Hay alguien siendo malo contigo en la escuela?”, “¿Ha sucedido más de una vez?”, “¿Quién te lo hizo?”. Una vez que obtengas información suficiente, habla directamente con sus maestros y expón tu inquietud.
La comunicación que logres no debe derivar en algún regaño o mala experiencia, tu hij@ debe sentirse apoyado, comprendido y respaldado.
Utiliza cosas a tu favor
Hoy en día existen muchos libros, cuentos y caricaturas que hablan deliberadamente del bullying. Úsalos como herramienta para abrir una conversación, incluso puedes utilizar lo que tienes en casa, cualquier cosa que muestre a un personaje no es amable con otro, úsalo para comenzar una conversación informal con tu hij@ sobre sus propias experiencias con sus compañeros.
Así podrás interpretar si existen éste tipo de situaciones en su escuela, y de ahí conocer si tu hij@ es acosado o acosador, que en cualquier caso es necesario actuar y detener el problema.
Busca también diferentes situaciones para conversar, ya que no todos reaccionan igual a los distintos momentos o estímulos. Algunos padres descubren que pueden tener mejores conversaciones con sus hij@s justo antes de acostarse, o darles un cuaderno a la hora del juego donde puedan describir cualquier situación, incluso en el auto justo después de pasar por ellos a la escuela.
No dejemos que el acoso escolar o bullying destruya la infancia o adolescencia de nuestr@s hij@s.















