La palabra alcohólica es enorme y suena ridícula, ajena, anticuada, si la utilizo como adjetivo para referirme a mí misma. Yo tomo alcohol a la noche, como todxs. A veces a mediodía también. Algunos días, casi nunca, a la mañana. Eso, me gusta el alcohol y lo tomo desde que tengo 14, que puede parecer demasiado joven, pero no es la edad promedio en la que llega el alcohol a nuestras vidas? Desde los 14 años por lo menos una vez al mes me emborracho al punto de a la mañana siguiente no recordar nada de lo que sucedió la noche anterior. Las personas me cuentan pedazos de situaciones, algunas divertidisimas, otras no tanto. Que me pelié con tal, que empecé a chapar con tal otra y luego no me vieron más (nos habremos ido a coger? me pregunto mientras intento recordar su cara), que le grité a un yuta en la calle, que en la cola del boliche yo estaba tan borracha que no nos dejaron pasar, que tuve un ataque de llanto, que me caí en la calle y me golpee las rodillas contra el cemento (los raspones sirven de evidencia), y así por horas. Cuando estoy borracha soy muy graciosa, dicen todxs, hasta que cruzo una línea y ya no. Cuando no estoy tomando me cuestan las reuniones sociales, me cuestan las conversaciones en grupo, (o será que a veces me aburren?), me cuesta expresarme y hacer chistes, los chistes llegan tarde a mi cerebro. Parezco seria, tímida, medida, correcta, buena para mantener conversaciones intelectuales, cordial. Pero cuando tengo un vaso en la mano (siempre necesito estar sosteniendo un vaso) mis barreras se desvanecen y la persona divertida que realmente soy (que también soy) sale a jugar, a picantear un poco las situaciones, a geder, a chapar, a discutir y después abrazarse. Es loco lo de abrazarse, porque el contacto físico con amigues estando sobria me cuesta un montón, los abrazos, los roces, las caricias amistosas, todo eso me paraliza un poco el cuerpo, la intimidad corporal con amigues sólo se me da bien estando borracha (o drogada). Cuando tomo alcohol entro en un estado de libertad, soy libre de la prisión de quedar bien, de necesitar agradar a lxs demás, y muchas veces, estando libre de esa prisión y siendo genuinamente yo, sin importarme qué va a pensar la gente de mí, les agrado mucho más. Pero a veces cuando estoy borracha y es de madrugada atravieso un umbral un poco turbio, y sin la sana censura de mi cerebro funcionando, accedo a lugares peligrosos de mi inconsciente (aka traumas de la infancia/adolescencia). Freud diría que está bueno indagar en los recuerdos inconscientes reprimidos, que es el primer paso para resolverlos, pero realmente, es una fiesta/reunión de amigues/cita el mejor contexto para destrabar toda la oscuridarks que no sale ni en sesiones de terapia? Definitivamente no.
Ésto que cuento en presente no me sucede hace ya un buen tiempo. Lo cuento en presente porque aún es una parte de mí, pero ahora es una parte de mí que logro ver un poco desde afuera, sobre la que puedo reflexionar, sobre la que puedo escribir, que de algún modo, a veces, puedo controlar. Supongo que tiene que ver con que el año que viene cumplo 30 años. Con que ya destrabe una cantidad récord de mambos, con que creo que no quedan muchos más sin reconocer. Con que cada vez me importa menos lo que la gente piense de mí, con que cada vez entiendo mejor quien soy. También porque mi novia me puso muchos ultimatums al respecto y soy lo suficientemente inteligente (o no tan alcohólica) como para darle más importancia a mi relación que a mi necesidad de tomar. También con que en algún punto el alcohol dejó de ser el rey de la noche porque ahora hay otras drogas recreativas que me traen más felicidad y menos problemas, al menos por ahora.
Hablo de ésto para entender que sí es un problema en mi vida, que tal vez es un problema en la vida de muchxs de nosotrxs. Que tal vez tomar alcohol todos los días/tapar nuestras inseguridades con alcohol/tomar alcohol y no ser responsables de nuestras acciones está naturalizado. Tan naturalizado que aunque estemos a punto de ahogarnos sigamos creyendo que no es un problema, que no es nuestro problema.





















