metí mi vida
en dos maletas
no entró todo
claro
dejé mi cama
las voces
el olor del patio
mi nombre dicho por ellos
salí de noche
llorando
como se llora por dentro
como se llora cuando ya no hay
a dónde volver
no sabía
que el frío podía doler
más que el hambre
ni que la ausencia
podía ocupar tanto espacio
quise traerlos
quise, al menos,
guardar sus risas en un frasco
pero no cabían
los abrazos no caben
y el idioma tampoco
se traduce bien
lloré
sí
mucho
como una niña sin madre
como una tierra sin raíz
y aquí estoy
con dos maletas
y todos ellos
vivos
allá
sin mí










