Ella está muerta. Ella está muerta y la necesito. ¿Qué voy a hacer ahora? Ya se que me dirás que la vida continua. No quiero una larga pila de frases llenas de clichés. Lo único bueno que tenía era ella y ahora no está más. Y mi vida que antes de conocerla era miserable, ahora volverá a serlo. No digo que no lo haya sido estando con ella porque no voy a mentirte, lo soy de tiempo completo. Pero ella no era como yo; no paraba de brillar. Y eso me hacía olvidar lo que pensaba acerca de mi mismo. Cuando ella me decía que todo iba a estar bien, aunque entre medio todo se volvía una mierda, al final tenía razón. Y era la única persona que conocía que esas frases llenas de clichés le asentaban tan bien. Ella era más que frases, ella era más que una cara bonita, ella era más que alguien inteligente. Tenía ese no se qué del cual no pude parar de enamorarme día tras día. Eso era lo que la hacía y la hace trascendental en mi vida. Y aunque me preguntase todas las noches mirando el techo, con ella a mi lado abrazando mi pecho, qué clase de hechizo había lanzado en mi, no podía responderme, no me podía explicar qué era lo que más me gustaba de ella.
Lo bueno es que aunque a veces, como ahora, la piense tan lejana; otras veces la siento tan cercana. Hablo y hasta juego al ajedrez con ella. Dirás que me estoy volviendo loco, pero ya no me importa. Yo me sentía alguien en ese entonces, y ahora no puedo salir de esos momentos.
Puede que sea otra de esas tristes historias del montón, de gente como yo que ya no tiene sus 21 gramos de alma consigo; ahora tengo 9,89 gramos. Quizás los restantes 11,11 gramos que se fueron ahora están donde todo mi cuerpo debió estar todo el tiempo.
Antes creía que si morías, ahí quedabas. Enterrado dos metros y medio bajo tierra y, comida para gusanos terminabas siendo. Pero ahora ya no me dejo permitir pensar eso. Meto toda posibilidad metafísica, bíblica, paranormal; toda posibilidad que me haga creer que está en un lugar mejor. Danzando renacida en un bello ciervo (quien nunca será cazado por humanos, ni asesinado por otros animales) el cual pastará por los siglos de los siglos eternamente.
Y quiero decirle que no me espere, que sea feliz esté donde esté. Que no sea como yo, que siga siendo como la percibía. Que tarde o temprano el universo volverá a juntarnos otra vez. Que todo será tan hermoso que olvidaremos todo ese tiempo que estuvimos sin vernos, para comenzar a vivir ese momento, lleno de eterna satisfacción.