⋆˚🐾˖°⭑DANIELA PREZLEY: ‘PATTI, SHE’S A FRIEND OF THE SHOW’ֶָ֢⋆˚🐾˖°⭑.ᐟ
¿Por qué el título está en inglés? No sé. No se me ocurrió otro. Quizás porque en los tres podcast(s) que he estado escuchando recientemente, en todos ellos, las entrevistadas hablan de Patti Smith. Un ícono. Una referente de la moda, una diosa. Así que su nombre se me quedó pegado. Patti, Patti Smith… Me gusta las aliteraciones. Las palabras que repiten sonidos. PPPPP.
Patti, Pirata, Picasso, Pirata. Pirata, perrita peleonera.
Okey, espera un momento. Dame contexto. ¿De qué hablas?
Me llamo Daniela Prezley, soy actriz, soy neurótica y tengo un blog sobre mi maravillosa vida en la Roma, CDMX. Se llama GLADIADORES A ROMA, porque me pareció gracioso describir así a la gente que vive, viene y vence en la Roma. Me gusta escribir. También bailo. Me gustan los libros. No me gusta decir mi edad. Comparto mis días y mi neurosis con mis mascotas, mi gatito Picasso y una hermosa cachorrita de cinco meses, Pirata. Ella es nueva. Esto es algo nuevo, más o menos. No había escrito en un rato, a veces por falta de ganas, a veces porque el agotamiento entre ensayos, paseos de cachorra, la vida en general no me dejaban. Adaptarme a ésta vida nueva ha sido… estresante. Y es ahora, a la mitad de un paseo, el cuarto del día , my gosh, que me doy cuenta que esta cachorrita no se va a cansar y que quizá, -no se auto diagnostiquen-, puede que tenga neurosis, porque no poseo, todavía, las herramientas necesarias para apaciguarme ni a mí, ni a la perrita. Quiero llorar.
‘Yooooo, yo, soy una persona creativa’. Pienso y me digo a mí misma. ‘La gente creativa, como yo, a menudo tiene obsesiones. Eso me gusta, eso me agrada, a veces un tema llega recurrentemente a nosotros, los artistas, nos causa curiosidad desentrañarlo y no paramos hasta que hemos saciado esa hambre de conocimiento’. Soy un prodigio para esto de hablar sola. ‘Yo, yo soy una persona obsesiva y mi nueva obsesión, de millenial cansada, ja, ja ja, es escuchar podcast(s) mientras paseo a Pirata. ¿Seré buena cuidándola?’ me interrumpo a mi misma. Esta semana ya he escuchado tres programas, los adoro, me parece un mundo sonoro en el que quisiera vivir 4ever. Están hablando otra vez de Patti, de sus trenzas, pero la angustia me vence. ‘¿Me querrá Pirata?’. — me agobio y me pregunto a mí misma, mientras trato de seguir la conversación y la vigilo para que no coma basura o cosas peores.
A penas y escucho el programa, no me concentro, trato de que Pirata se divierta mientras olfatea y ambas, sorteamos el mar de gente, que a veces, no lo digo en mala onda, nos invade y nos toca sin consultarnos. ¡Como si fuéramos del dominio público! Gosh. A Pirata le fascina conocer extraños, a mí, no tanto, pero el chat GPT, dice que es mejor tener paseos cortos y frecuentes para fortalecer el vínculo entre perro- cuidador, que un sólo paseo largo. Y por eso paseamos en horarios poco habituales, cuando hay menos gente y la calle parece tranquila. Muy temprano o muy noche. Bullshit. Estoy cansada, pero trato de que Pirata gaste algo de energía, y yo pueda sentarme a escribir, o a estudiar un texto, o simplemente descansar.
Pero, Pirata, no tiene más interés que olfatear la basura. Yo sólo quiero disfrutar nuestros momentos juntas, volver a casa en paz, escribir, escuchar el programa, imaginarme todo con sólo escuchar sus voces. Leer. Ver esa película new age, rara, del 99, que tiene un guión pésimo, pero que adoro por sus colores y vestuario. Quiero estar también con Picasso. Pobre gatito, las arrastrizas que luego le pone Pirata. No le hace daño, pero aún así. Necesito abrazarlo mientras duerme hecho bolita. Por ahora lo que más me calma, mi nueva obsesión es escuchar, FASHION NEUROSIS, con Bella Freud. Escucho el programa porque tiene de invitada(s) a chicas increíbles, como a Rosalía, Kate Moss y Courtney Love. Sus voces me hipnotizan, discuten de arte, de moda, de creación, de rock, de hombres y las escucho mientras Piratita y yo damos vueltas una y otra vez por el mismo camellón entre Insurgentes y Monterrey. Es tarde. La noche de un día pesado. FASHION NEUROSIS, el título no podría ser más perfecto, porque Pirata se comió unos pantalones de yoga Addidas, nuevos, nuevecitos, hoy, temprano, en la mañana y luego mordió un rollo de papel completo para aparecer full metal jacket, ladrando en la cocina. R U 4 real? No son ni las 7:00am.
Y así, empezó el caos antes de la primera taza de café.
¡PIRAAAAAATA! ¡NOOOOO!, ¿POR QUÉEEE?
NEUROSIS. La neurosis es cuando reaccionas desproporcionadamente al estrés porque no puedes regular tus emociones. Así, yo, toda loca, le grito a mi perra por lo que acaba de hacer y parece no entederme: ¡PIRATA!, ¡NOOOOO!, ¡NOOOOO TE COMAS MI ROPA!
Así estuvo el día. Medio raro. Ella cree que todo es un juego, corre por el departamento, la persigo, ella me esquiva, se mete debajo de la mesa, la alcanzo, trae algo en la boca, mis audífonos, se los intento quitar, ella aprieta más fuerte con los dientes, forcejeamos, ella gana, yo suelto, se une el gato, sí, también el gato, ¿por qué no? Corren los dos. Se esconden en el estudio donde ensayo las coreos. Los persigo. No puedo más. Vuelan macetas. ¡No estoy jugando!, ¡Vengan!, ¡Picasso!, ¡Pirata!
No mames, ¿por qué?, ¿por qué estoy gritando?, ¿y a quién le estoy hablando?
Ella se espanta y suelta los audífonos. Los tomo.
Respiro. La acaricio. Mueve la cola. Perdón. Traigo jeans y una sudadera. Tomo mis llaves.
Salgo de la casa. Me rebasa este pedo. Sólo pienso en que tengo mucho que hacer, mucho que quisiera hacer, hoy, que hay castings que necesito, quiero, debo enviar; ahora, urgentes, que mis audífonos son mi único escape, mi cable a la realidad, que no entiendo bien esto, porque yo quiero algo desde hace rato y el día trajo consigo otros planes. Necia, insisto, en que estoy ocupada y mi perrita sólo quiere mi atención y jugar.
Ya en la calle, me pongo los audífonos. La voz de Bella Freud, suena quedamente, quedan unos minutos del show y ella, le hace las últimas preguntas a Rosalía, que con marcado acento español, narra, en inglés, que lo último que hace antes de dormir es rezar un PADRE NUESTRO, y lo repite, una y otra vez, hasta que se queda dormida, como un mantra, como un arrullo y así se duerme…
Se acaba el show. Bella se despide. Música de salida.
Diosito, help me. Cada vez estoy más loca.
Soy una exgareda pero creo que las cosas suceden por algo. Y que Pirata ha llegado a mí por una razón, por algo, aunque yo no sea la mejor humana para su perruno ser, la quiero tanto. La amo. Y trato de cuidarla lo mejor que puedo.
Busco rápido en internet.
¿Cómo cansar a tu cachorra Pitbull? Creo, me dijeron, que quizá tenga algo de Pìtbull en sus genes.
Y lo que encuentro, me pone extática.
Sin importar el número de paseos, según Safari explorer, yo, podría estar construyendo, accidentalmente, una atleta inagotable; porque para esta raza, es de vital importancia tener un reto intelectual, además de un reto físico, donde pueda poner a prueba sus instintos naturales.
Ahora caigo, mi perra es como yo, necesita estímulo, una salida creativa, un aprendizaje. Tenía que ser. Todo se parece a su dueño. Investigo más y me aparecen una lista de juguetes y cosas por el estilo que puedo usar para entretenerla. Así que lo sigue es buscar un KONG, un juguete que libera comida cuando lo muerdes, y que puedes esconder en cajas de cartón o en lugares de la casa para que lo encuentren con su olfato. Ya me habían dicho en el parque, que tenía algo de controladora, porque parecía pastorear a otros perros, incluso a mí, porque comenzaba a morderme los talones al despertar. Mis tendones me matan, el desvelo y mal humor. Creo que ya sé lo que tengo que hacer. Compro la chingada pelota KONG y unos premios con la esperanza de que esto(s) le gusten a Pirata y nos cambien un poco la vida. Y sí. Nos la cambian. No sólo le gustan a ella, también a mí. Descubro que me parece un reto muy divertido buscar nuevos lugares donde esconder los premios, porque ella, es tan lista, tan ágil, que los encuentra de una y los devora muy rápido. Así hemos conseguido un poco de paz y armonía en esta casa caótica, y ahora, ajena a mis problemas, Pirata duerme tranquila en el sofá, agotada pero contenta.
Lo mejor de todo esto, la gran maravilla, es que Picasso se ha encariñado mucho con ella, buscándola para dormir, y acurrucándose tiernamente los dos, a veces a mis pies mientras escribo o en el sillón mientras veo series. Es cierto que mi vida ha cambiado y que nuestras rutinas son frenéticas, poco importa que para escribir esto haya tenido que empezar el borrador a las 2:26am y me haya tardado días en acabarlo. Estoy determinada a que esto funcione, a perder el control y dejar que todo se acomode, porque sé que cuando, ella y yo, encontremos nuestro ritmo, cuando los días pasen, y seamos más amigas, haremos de todo y marcharemos al compás de nuestro propio tambor.