se detuvo el reloj
Un viejo monstruo. Hace 11 años te conocÃ. Lograste robarme 2 años de mi vida. Paralizada, temerosa, confundida, sabiendo que esa no era yo, que no podÃa ser yo, queriendo ser algo más, porque lo merecÃa. Y comienza de nuevo. Te vencÃ, logré lo que querÃa y de qué manera! Hoy regresas, a mis 24 años, cuando se supone que deberÃa tener todo tan claro. Trajiste amigos. Tal vez nunca te fuiste sabes? Te disfrazaste de amor, de apego, posesión, falsa seguridad, relaciones malintencionadas, amores no correspondidos en doble vÃa. Pero hoy, te veo en tu máximo esplendor: En el abandono de esta casa, en la falta de humanidad en el mundo, en los amigos que se mudan fisicamente y los que mudan las creencias que tanto combinaban con las mÃas, en los hermanos que pareciera son extraños, en exceso de trabajo, en las metas a las que nunca llego, en mis pies cansados, y dejo el siguiente punto hasta lo último porque es por donde siempre llegas, por el que sabes herirme bien. Llegaste con una compañÃa que se disfrazó de libertad, de aventura, espontaneidad, honestidad y hoy es solo una persona ausente, constantemente dejándome y dejándonos para después. Soledad, pretendimos muy bien estos años. Quizás después de todo somos un buen equipo.












