SIMON.
había estado gran parte del día trabajando en la clínica, para su buena (mala, en realidad) suerte salió un poco más tarde y la verdad es que ansiaba por asistir a la feria del pueblo pero no tenía ganas de ir a casa y ponerse una ropa adecuada, así que solo tomó una playera y chaqueta de su casillero para luego irse con los pantalones de su uniforme. lo primero que hizo al llegar al lugar fue comer, moría de hambre así que se mantuvo como media hora en el área de comida hasta que se sació por completo; deseaba disfrutar de un juego mecánico… pero sus bolsillos estaban vacíos. “¡oye!” exclamó al ver el rostro conocido. “¿podrías prestarme diez dolares? prometo que mañana te los pagaré.”
para una tarde completamente monótona la mejor opción se había presentado en la forma luminosa y llena de carcajadas que se denominaba la feria del pueblo, con la chaqueta calzada y la mirada perdiéndose de cuando en cuando Quentin había terminado por lograr que el profesor terminase por sentirse como un pez fuera del agua, la mueca de ligera molestia manteniéndose hasta que el suavizar las facciones le resultó imperativo en el momento que la voz masculina entraba en contacto con el canal auditivo ❛ por supuesto, supongo que le darás mucho mejor uso por aquí que yo ❜ comentó con tranquilidad, rebuscando en los bolsillos de la chaqueta, tendiendo el billete con gesto meramente ausente ❛ ¿a qué se ha debido el olvido de la billetera? ❜ inquirió, curioso.
















