Reto: Ve con Ethan y dile que mientras dormía te llevaste a su hija a dar una vuelta por Galena.
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Reto: Ve con Ethan y dile que mientras dormía te llevaste a su hija a dar una vuelta por Galena.
* • ›› charles.
El rubio resopló, no tenía manera de escaparse de esta y la excusa donde aplicaba la de, “me quemaré cerca de la iglesia” no era una opción realmente viable, porque seguía afuera de la misma y la cercanía era considerable, pero no lo suficiente como para exagerar, menos con una fémina como ella. “Es el lugar perfecto para fumarme un cigarro.” Se encogió de hombros sin muchos interés, prácticamente arrastrando sus cristalinos sobre la joven. “¿Eso es todo, Marte?”
si había algo que encantaba por completo a la castaña, era el jugar con sus múltiples roles que ella misma se daba, dependiendo de la circunstancia, lugar, & persona que le acompañara. de las personas que siempre salen con un truco bajo la manga. —es el lugar perfecto para muchas cosas.— aclaró, sus orbes jugaban con cierta diversión sobre los contrarios. —no lo sé, dime tú. — entonces inquirió, mientras tanto; sacaba un cigarro de su bolsillo para así, extenderle al contrario.
* • ›› simon.
debía admitir que estar ahí no era lo más cómodo para Simon, sus padres nunca le había acostumbrado asistir a ese lugar. “mmmm….“ arrugó su nariz para inspeccionar el lugar, lo que el joven veía era un simple jardín. “yo no veo nada en especial… es solo un jardín.” comentó encogiéndose de hombros.
una pequeña e inconsciente risilla escapó de sus labios ante tal reacción del contrario. no era que se estuviera burlando de él o algo, pero algo le decía que podía cambiar esa visión de aquel lugar que el poseía. dando pequeños saltitos se acercó a su figura, manteniendo aún dicho entusiasmo que pocas veces se hacía presente en ella. —pues... aparte de que seres mágicos habiten aquí, hay una entrada secreta si atraviesas el jardín.— murmuró, quería asegurarse de que nadie más escuchara sus palabras, a pesar de que estas sonaran bastante descabelladas. —ahora, tendrás que elegir. —
* • ›› nahla.
Tonalidades chocolate inspeccionaron los verdosos alrededores con angelical fascinación, detallando desde los esquemas esmeralda en la clorofila de las hojas hasta la caoba más oscura tonalidad de sus troncos con un creciente ojo artístico. Era una escena digna de preservarse, ser inmortalizada no sólo en incontables lienzos sino en físico para todos aquellos que quieran ser cautivados por su belleza, y aún así… ❛ Sí, sí, muy lindo y todo, ¿podemos ir a por helado ahora? ❜ cuestionó impaciente, haciendo un firme gesto con su cabeza.
se suponía que Marte era la grande de las dos, la mayor; la madura, la responsable, la esto & lo otro, esas etiquetas que se dan en base a la edad. aunque, lo más probable es que fuera así, en aquel momento la de obres castaños no pudo haber tenido una actitud más infantil. si es que comparamos, se podría decir que su expresión facial era bastante similar a la de cuando le quitan un dulce a un niño, y este no llora. —bien... vamos.— aceptó la petición ajena & volteó en espera de la pequeña. —espero que tengas tu sabor ya en mente, — pronunció en par de segundos, enseñando ahora una amigable sonrisa sobre sus labios. no podía resistirse a los encantos de aquel angelical rostro que le acompañaba. —después podríamos volver, o... ir a otro lugar, no sé. —
* • ›› mona.
– Lo sé, es hermoso… – aseguró, mordiendo su labio inferior porque se encontraba nerviosa. – Pero no estoy tan segura de querer entrar a la iglesia. – indicó, dudando acerca de sus palabras aunque no estaba segura de que alguien comprendía el, si es que podía llamarlo así, rencor que sentía ante la iglesia y que ahora no estaba segura como eliminar de su cuerpo. – ¿Podemos irnos, Marte?
su semblante se tornó algo serio, pudo notar al segundo la extraña manera en que la actitud & las facciones ajenas cambiaban. enarcó una ceja, —¿por qué no?— e indagó más preocupada que curiosa ante las posibilidades que dicha respuesta podía poseer. claro, a Marte le encantaba fantasear con cosas misteriosas, jugar el rol de descubrir cosas. sus orbes pasearon por la gran infraestructura en frente de ambas, la observó detenidamente, como si estuviera buscando algo importante. luego, volteó a la morena. —si quieres te doy uno de mis pastelitos, ni notarás que estamos en este lugar. — acabó por proponer con una cálida sonrisa, aunque respetaría la decisión de su amiga.
* • ›› noah.
“No lo niego.” aceptó rendido, introduciendo sus manos en los bolsillos de su pantalón aún con el vacío transitando por su aparato digestivo. “Pero sigo con hambre.” prosiguió, acercarse a la que consideraba una desconocida para pedir indicaciones había sido una mala idea. En otras circunstancias habría aceptado la belleza del lugar, la tranquilidad y paz que traía las puertas del cielo. Sin embargo, aquella antigua iglesia, los escondidos prados y el hambre naciente, lograban que su cabeza se nublase y el mal sabor volviese a primar en su cavidad bucal. “Y por aquí no veo comida.”
una pintoresca sonrisa se dibujó entre sus comisuras ante las palabras contrarias, no iba a negar que esperaba una respuesta mas negativa que positiva. ¿por qué? en realidad, ni ella lo sabía. quizá, tan solo quizá, la onda de pesimismo que había traído Galena en su último tiempo era la culpable de dichos pensamientos. posó sus manos sobre sus caderas & se colocó frente al muchacho ---tan solo para quedarse mirando. —¿de verdad creías que no iba andar con comida?— sus cejas se alzaron, algo extrañada & a su vez, divertida. finalmente, extrajo de su pequeño bolso color marino el recipiente que había guardado tal como si de un tesoro se tratase, pues solía cuidar bastante sus queridas preparaciones. se lo extendió. —son brownies, pero sacian igual que una cena completa. — aseguró entonces, más entusiasmada que antes.
* • ›› anya.
Maravillada por el llamativo campo. Tocaba, olía cada flor cerca de su camino, estaba agradecida con la chica por haberla traído a ese sitio. -¡Me encanta este lugar! ¿Quien es el artista?- Dijo sorprendida, divisando los alrededores. -¡Debes decírmelo, quiero conocerlo para expresar mi admiración!- Mencionó yendo hacia la chica.
adoraba con todo su ser el encontrar alguien que le comprendiera en tan simples cosas como aquellas, donde existía un gran entusiasmo por un descubrimiento que se basaba más allá de lo visual. —¿en serio te gusta?— indagó, solo para asegurarse de que así fuera, le habían jugado tantas bromas a lo largo de su vida que en realidad no le sorprendería que quizá se estuvieran burlando de ella. —pues... en realidad no tengo ni la menor idea. pero si quieres, podríamos ir en busca de eso. —
* • ›› tara.
No es que Tara evitase la iglesia, o el terreno a sus alrededores. Pero desde que había arribado a Galena, le parecía una decisión razonable mantenerse lo más lejos que pudiese; simplemente por el bien común. “No puedo creer que me arrastraras a éste lugar. Ya siento cómo se me quema la piel por pisar suelo sagrado.” exclamó la fémina de mechones caoba mientras intentaba mantener una expresión neutral. Le fue imposible no reír al observar con sus orbes miel la reacción de la contraria, así que empezó a negar con cuidado. “Sí, querida, estás frente a una pecadora empedernida.” dijo con burla, dándole una mirada rápida a su alrededor. Marte era del agrado de la joven, a comparación de algunos de ese pueblo -la mayoría, si somos sinceros-, ella tenía una luz con la cual Tara deseaba ser contagiada, aquel pueblo muerto necesitaba un poco más de alegría y eso era lo que brindaba la más pequeña. “No entiendo cómo el sacerdote puede mantener el jardín así, pareciese que el otoño no le afectara en nada…” murmuro más para sí misma, antes de volver sus ocelos hacia su compañera. “Tal vez es brujo.”
—vamos, que exagerada eres. de seguro podrás soportar el dolor por mi, aunque sea un rato. — contestó con un pequeño e infantil puchero, adoptando dichos infantiles gestos que a veces parecían apropiarse inconscientemente sobre su cuerpo. si bien, estaba bastante feliz & hasta se podría decir que se conformaba con el simple hecho de que la contraria estuviera allí con ella, aún no quería que se fuera, ¡recién habían llegado! —¿creerás si te digo que me gustan las pecadoras empedernidas?— indagó sonriente, sin darle importancia alguna al peso o a la manera en que sus palabras podrían ser interpretadas; Marte solía ser de las personas que decían lo que pensaban cuando las circunstancias se le daban, solo fingía lo contrario cuando se encontraba con gente de la iglesia cercana a sus padres porque, claro, divertido es jugar distintos papeles a la vez. rió, & luego de asegurarse de que nadie más se encontrara allí, se acercó a un lento paso donde la de obres castaños. —¿y... que tal si vamos averiguarlo?— fue ahora ella quién murmuró, mientras enseñaba una pequeña llavesita que mantenía sobre sus frágiles clavículas en forma de colgante.
Let’s play “yes” or “no.” You ask me questions on anonymous or not, and I can only answer YES or NO.
Me recuerdas a Sasha Grey.
no me sorprendería ser su gemela perdida, tenemos más cosas en común de lo que te imaginas.
Send “slurred words” to hear my muse describe yours whilst ridiculously drunk.
Anonymously tell my muse something you'd never say to their face.
* • ›› dante.
❝ tampoco es que quisiera venir a comprobarlo ❞ sentenció, obligándose a sí mismo a realizar una vista general del lugar que ya en más de una ocasión había visitado durante su infancia fruto de la educación religiosa que compartía con la mayor parte del pueblo. en todo caso, un suspiro abandonó los entreabiertos labios que no tardaron en buscar a la castaña: ❝ ¿se puede saber qué quieres, Marte? no me creo la idiotez del jardín ❞
—tampoco es que quisiera venir a comprobarlo. — le imitó, incorporando un tono bastante burlesco e irónico entre cada una de sus palabras; con la pura intención de molestar al contrario ya que, no iba a negar que a veces le entraban unas inmensas ganas de golpearle cuando tendía a comportarse de dicho modo con ella, sin embargo, y a su vez, esto le divertía, así que simplemente lo pasaba por alto. relamió sus labios & permitió que sus esmeraldas jugaran sobre los obscuros orbes que le miraban, —pues entonces, querido Dante, dime tú... ¿qué es lo que pueda querer yo de ti, trayéndote a un lugar así?—. indagó, arqueando ambas de sus cejas en espera de su respuesta.
* • ›› kaia.
El lugar tenía un encanto propio, y la castaña no podía decidir si se trataba del pintoresco verde que les rodeaba o la tranquilidad que este tenía como característica. ❛Definitivamente. ❜ estuvo de acuerdo. ¿Quién diría que una iglesia tendría un lugar tan agradable? ❛ Se me hace raro que esté en una iglesia. ❜ según su opinión, las iglesias no eran mas que grandes estructuras de cemento con cerámicas y vidrios llamativos para llamar la atención de la gente y lograr meter sus manos en sus bolsillos. Detuvo su paso para girar sobre sus talones. ❛ Espera, no me habrás traido aquí para matarme ¿no? ❜ bromeó, arqueando una ceja.
—para que conozcas uno de los tantos secretos que guarda esta. — pronunció entonces, señalando con ambas manos el sitio cual si se observaba con determinación resultaba mucho más extenso, ancho & amplio, de lo que realmente aparentaba ser. a pesar de la imagen de casi monja que Marte debía mantener para sus padres, adoraba contar los pequeños secretos que se le habían sido concedido por el simple de pertenecer a dicha iglesia. relamió sus labios & no evitó que una risa atravesara estos al segundo. — uhm, bueno, en realidad depende de cual vendría siendo tu definición de dicha palabra. — jugó un poco, siendo ahora ella quién enarcaba ambas cejas, expectante por la respuesta ajena.
* • ›› deryck.
“¿Qué? Sí, tranquila, sólo fue el teléfono, pero ya— estaba roto hace días, así que… en realidad ahora no hizo más que romperse más,” chasqueó su lengua, él seguía intacto, de pie, simplemente era torpe con las manos cuando estaba demasiado ansioso, pero nada más. “La cosa es que quería saber si tenías un teléfono o algo para poder tomarme una fotografía, ya ves que con esa basura ya no puedo hacerlo,” indicó su móvil destrozado, una pérdida que iba a dolerle en cada espera de turno dentro de la discoteca. “¿Tú estás bien? Te noto algo— ida,” y lo decía por las pupilas que siempre reaccionaban a ese tipo de drogas, no era novedad para él, había pasado por un fuerte periodo de adicción en su vida, por lo que bastante sabía del asunto. “Sino, puedo pedirle a alguien más, no te preocupes.”
—oh, ya veo... lo siento. — intentó disculparse entre par de murmuros, solía hablar en un tono más bajo cuando sentía cierta vergüenza invadir su cuerpo. aunque claro, al menos, aquello le había ayudado a poner sus pies en la tierra. —¿sabes? este es tu día de suerte, justo ando con mi cámara & las ganas de tomar fotografías me acompañan.— pronunció ahora, permitiéndose curvar una delgada sonrisa entre sus labios mientras que sus claras esmeraldas viajaban desde aquel objeto que el muchacho aún conservaba en sus manos, hasta sus más finas facciones cuales componían tal amigable rostro. —¿no deberías deshacerte de eso? digo, ahora hasta te puedes cortar o algo. — e inmediatamente, distorsionadas imágenes de sangre invadieron la mente de Marte. intentó ignorarlas. —y... sí, sí, estoy bien, no pasa nada, no... no tiene importancia. — acabó por asegurar, y no por el hecho de querer evitar el tema de como se encontraba, si no porque de verdad sentía que carecía de relevancia.