“Humo Ágil” en el ambiente
En su camino hacia el Agilismo, las empresas pueden perder mucho tiempo y dinero al contratar líderes, coaches y trainers que no han vivenciado previamente la filosofía ágil en sus contextos laborales y personales. Pero a su vez, esa misma filosofía nos puede ayudar a prevenir estos problemas.
En los últimos años los métodos ágiles han ayudado a empresas en muchas industrias de todo el mundo a mejorar significativamente sus resultados y lograr mayor felicidad en las personas y equipos de trabajo. Pero estos éxitos no se lograron simplemente por el conocimiento y aplicación de una serie de reglas y “buenas prácticas”, sino a través una filosofía profunda que incluye en su ADN actitudes y características tales como:
- creer profundamente en que los mejores resultados se obtienen con personas motivadas por un contexto de apoyo y confianza
- liderar en forma servicial facilitando el trabajo de otros, estimulando además la auto-organización y el empoderamiento de los equipos de trabajo
- dar visibilidad del trabajo realizado para obtener feedback rápido y accionable
Es por eso que cuando los ejecutivos en una empresa deciden comenzar a agilizar a uno o varios sectores de la organización generalmente tienen que recurrir a ayuda externa que traiga conocimiento no sólo sobre las metodologías sino también experiencia en haber vivenciado la filosofía que hay detrás.
La ayuda externa puede venir al menos en dos formas: a) conseguir y contratar full-time a gente que ya haya trabajado con métodos ágiles, utilizando los servicios del área de Recursos Humanos o Headhunters y b) contratar entrenadores y consultores expertos para acelerar la adopción y obtener los resultados esperados más rápidamente.
Pero aquí comienzan los problemas:
- por un lado son pocas aún las personas de Recursos Humanos o Agencias/Headhunters que conocen en detalle la filosofía ágil, entonces es muy común ver avisos donde buscan “Jefes Scrum Masters” para que “controlen y dirijan proyectos”, o mecanismos de entrevistas que no incluyen la participación de las personas con quien potencialmente trabajará --de ser seleccionado-- el postulante
- por otro lado hay muchos consultores, coaches y entrenadores que no están preparados para ayudar en la adopción del agilismo porque no han vivenciado su filosofía, y mencionaré 2 casos específicos:
a) trainers y coaches que trabajan en consultoras ”tradicionales”, asignados a un cliente y proyecto por un jefe autocrático --sin derecho a veto, probablemente no guiados por un propósito-- y que se convierten en cash-cows para esas consultoras por varios meses o incluso años . . .
b) trainer/coach que trabaja mucho tiempo trabajando como “solista”, alquien que no ha logrado crear contexto de colaboración y co-creación con sus colegas durante el crecimiento de su propia práctica profesional, por lo cual no está vivenciando la filosofía ágil que necesitamos que nos ayude a transmitir en nuestra organización
La buena noticia es que muchos de los antídotos para estos problemas aparecen dentro de la misma filosofía ágil e incluyen: contrataciones cortas con objetivos bien definidos, revisiones frecuentes de los resultados obtenidos y acuerdos con cláusulas de salida que no perjudiquen a ninguna de las partes.















