pandora
La pequeña pelirroja se encontraba en la sala común, consumiendo con avidez la historia que se deshacían entre sus manos; Imágenes proyectadas en su mente dibujaban una sonrisa en sus labios. Se encontraba tan absorta que poco notó la compañía, más sus ojos pronto captaron un rostro ajeno. Pandora le dirigió una cortés sonrisa y señaló su lectura. “Creo que esta versión de Sinbad es una de las más increíbles que he leído.” Soltó, pues la facilidad de palabra no le bendecía cuando su tímida actitud, producto de un contacto limitado con personas, se apoderaba de su ser.
Por algunos segundos trató de descifrar cuál era el libro en el que la pelirroja estaba tan sumergida, sus revistas finalmente se habían acabado, por lo que necesitaba buscar otro tipo de diversión, mas no tardó mucho en desistir ya que le era imposible leer el título. Allí fue que la otra se percató de su presencia, por lo que Gaia le respondió primero con una cálida sonrisa. “Sinbad.” repitió, “Estuve un rato tratando de ver qué era.” confesó mientras alejaba algunos molestos mechones de su rostro, “¿Y es tan bueno? En realidad jamás leí ninguna versión.”














