Hola, hermano/a con depresión, y tal vez también con ansiedad.
No la estás pasando bien. Escuchás que la gente dice, directa o indirectamente que sos alguien malagradecido por sentirte así, siendo que "tenés todo". Y sabés que no es así. Porque tenés un vacío en el pecho, y lidiás con eso todos los días, aunque algunos prácticamente no lo notan ya que estás sonriente todo el tiempo.
Pero al llegar a tu casa, o departamento, o donde sea que puedas intentar dormir, te encerrás y llorás. Y muchas veces sin saber por qué. O te sucede al despertar, o antes de dormir.
Tal vez también tengas esos fuertes latidos en el pecho, esa maldita taquicardia. Respirás profundo e intentás tranquilizarte. Solo/a, como siempre lo hiciste. Porque ¿para qué molestar a alguien más con tus problemas?
Puede que te hayan dicho que sos insensible, o apático/a. Pero sentís todo. Sentís cada burla disfrazada de broma, cada injusticia, cada rechazo, cada indiferencia.
Puede que la gente que más querés te haya decepcionado terriblemente, peor aún porque, mientras sentías que te derrumbabas por dentro, te dijeron que no es para tanto. Te clavaron ese puñal en el pecho, y sigue doliendo luego de días, meses o años. Pero hermano/a...
Somos muchísimos los que pasamos por este dolor, diariamente. No es fácil salir: siempre está ese riesgo de volver a caer al pozo. La clave es no darse por vencido.
No intentes alejar a la gente que más te quiere y que más querés por sentirte así. Importa y mucho lo que te pasa. No te sientas culpable.
Puede que estés leyendo esto con lágrimas, igual que yo, mientras lo redacto. Y está bien.
Llorá todo lo que puedas, desahogate. No reprimas tu dolor.
Y por sobre todo, aunque te hayas equivocado alejando a quienes se preocupan por vos... Perdonate. Y querete. Abrazate. Vas a salir de ese pozo tarde o temprano. No dejes de remarla. Y pedí ayuda. No te olvides de respirar.