15 de Noviembre 2018 /
Intensas jornadas de protesta a nivel nacional han ocurrido por la Movilización Nacional contra las Zonas de Sacrificio y desde el anuncio del asesinato del Weichafe Camilo Marcelo Catrillanca Marín por parte del #ComandoJungla en la comunidad tradicional de Temucuicui.
“¡Asesinos, Asesinos!” se escuchaba al unísono ayer en las calles de Santiago, en Concepción, Valparaíso, Antofagasta, Iquique, Valdivia y el Wallmapu, cuando la gente se tomó las calles a exigir justicia por Camilo Marcelo Catrillanca Marín. Carabineros De Chile, una vez más, asesina a un mapuche por la espalda. Los intentos burdos de encubrimiento y llenos de contradicciones por parte de la policía siguen la costumbre institucional de montajes en todos los casos de asesinatos de weichafes. Los respaldos a carabineros sin pudor por parte de las autoridades políticas, refiriéndose a antecedentes penales inexistentes y la clasificación como ‘común’ del delito para justificar acciones armadas contra las comunidades no hicieron más que sumar rabia y demostrar el colonialismo del estado chileno con el pueblo Mapuche.
El mismo día se había convocado a una Movilización Nacional por parte del Cabildo Abierto Quintero-Puchuncaví, y en su comunicado solidarizando con Catrillanca nos da claves para entender la intensidad de la protesta: “(…) el extractivismo nos mata, y nos seguirá matando. No queremos que nos denominen Zonas de Sacrificio, porque hemos resuelto transformarnos en #ZonasDeResistencia”. Pese a la represión inmediata en Santiago, Temuco y poco tiempo después de iniciada la marcha en Concepción, las barricadas, cortes de calle, enfrentamientos y escaramuzas con Fuerzas Especiales se extendieron dejando claro que el descontento popular es generalizado y tiene potencialidades enormes de rearticular y fortalecer el tejido social si es sostenido en el tiempo, pudiendo ser esta la inauguración de una nueva etapa de movilización social.
/ Frente Fotográfico.













