mojoonki
“¡Oh no!” No había esperado que el contrario se tomara en serio el juego, por lo que lo pilla desprevenido, y cuando observa que realmente se va a echar a correr tras él, abre los ojos como platos y se aleja lo más rápido que puede, esquivando personas y muebles en su camino. No es hasta que llega hasta una mesa desocupada que por fin se puede meter detrás de ésta y observar a su oponente, haciendo una finta de correr hacia la derecha pero al final quedándose en esa misma posición. “¿Crees que me puedes ganar?” desafía entre risas, sin sacarle los ojos de encima.
La mesa no será suficiente para detenerlo, pero como Ryota es un alma noble y generosa, le da la oportunidad de tomar descanso y ventaja. Sí, incluso cuando lo engaña por un instante y despertando sus reflejos; estuvo listo para echar a correr hacia la derecha y terminó por poco dándose de bruces en el piso. “Tengo la certeza de que puedo ganarle, su alteza.” Planta las palmas sobre la mesa después de recuperarse, una sonrisa payasa bien impresa entre sus cachetes. “¿Quiere apostar?”











