No todos tienen la suerte de estar con una mujer complicada, pueden ser tan crueles como el diablo y adorables como el más bello de Los Angeles. Ellas huyen muy a menudo, se enfadan y pierden el control. Pero Siempre te miran a los ojos y te dicen la verdad, son inteligentes e incontrolables, tanto que aquellas personas que quieren acercarse se asustan. Traen unos ojos casi siempre tristes, casi siempre felices, es una combinación de las dos cosas algo extraño y cuando aman lo hacen de verdad, con locura, es imposible detenerlas, como cuando no puedes detener una tormenta si llega. Estar con ese tipo de mujer es vender tu alma al demonio, es abrazar la locura; porque estar loco es sentir la vida...












