Es triste ver como quien tu creías que era lo mejor para ti, acaba siendo tu destrucción, tu dolor diario, la impotencia, pero sobre todo tu tristeza.
Te odio, a día de hoy soy capaz de decírtelo, me ha costado exactamente tres años esto, pero definitivamente se a ciencia cierta que es así, me produces asco, no quiero volver a verte nunca más, no quiero recibir otro mensaje de que me necesitas, no quiero saber nada mas de ti, quiero que te conviertas en un simple recuerdo que se esfuma, quiero que seas polvo, quiero que seas nada, no te quiero ver más...
Pero quiero que sepas una cosa el sufrimiento que me has causado no se repara permanece y cuesta. Ya nunca volveré a ser la que era antes, soy mil pedazos, me rompiste y me odio a mi misma por todo lo que ocurrió y por haberte conocido y eso es lo único que no logro quitarme de la cabeza por más que quiera.
No estoy bien, muchos días me levanto con ganas de que mi vida se acabe de una vez por todas y todo esto me has provocado tú. Que me utilizaste, me maltrataste, me mataste por dentro, me arrebataste la felicidad y las ganas de vivir.