El día de hoy el entrenamiento estuvo interesante. Como cada sábado es día de distancia larga. Desgraciadamente el agua estaba muy caliente, casi a los 30 C.
Llegaron varios amigos, y se fueron y yo seguí nadando para completar los 8km. Hubo un punto en el que me desconcentré, nadaba ondulando el cuerpo, con la respiración a destiempo, las brazadas cortas, llevaba como 4km y culpé la temperatura del agua, luego me dije; pero si vas a nadar en aguas abiertas, no te puedes estar quejando o culpando a las condiciones ajenas a ti...
Trataba de recuperar el ritmo de la respiración, pero se me venían pensamientos intrusivos, algunos angustiantes, otros fatalistas, unos tristes, era como estar en el mar rodeado de tiburones acechando....
Recordé momentos felices que he vivido gracias a la natación, con personas que también nadan. Los tiburones se fueron alejando y mi cuerpo se fue abriendo paso como una flecha, entré en el modo que suelo llamar “turbo en carretera/ahorro de combustible”. Y es cuando fluyo con el agua y todo mi cuerpo y mente logran estar en sitonía al nadar.
Nadé los siguientes 4km de manera placentera, si, un poco agotado por la temperatura, pero sin ninguna molestia muscular o respiratoria.
Al final mantuve mi ritmo de 1´44/100mts enlos 8km. En otros 8km que nadé fueron 1´40/100mts y en otros 8km hace como 1 mes a 1´47/100mts.