Verano de 2005. Lethbridge, Canadá.
Emily tiene 10 años y su hermana Emmy, 4 años. En la memoria de ambas solo existe imágenes de trabajadoras y niños que se han ido del orfanato en al cual han vivido toda su corta existencia.
El único deseo que existía en sus corazones era encontrar unos padres que les brindarán todo el amor carente de sus vidas y el señor Williams parecía ser esa pequeña luz de esperanza.
Ambas tomadas de la mano de aquel hombre alto, rubio y de buena presencia salieron de aquel viejo orfanato rumbo a su nueva vida, una peor.
Mr. Williams, un hombre dueño de un destacable negocio de sastrería, acogió a ambas pequeñas brindándole todo el amor y las regalías que ellas pidieran, no eran muchas, ambas estaban acostumbradas a ser “felices” con lo poco y nada que tenían. Sin embargo Emily, no entendía porque cada día llegaban extraños hombres a aquel negocio y menos aún el hecho de que ellas debían estar presentes.
Luego de dos meses, meses que parecieron días, sucedió.
Cuatro hombres, dos de ellos a sujetaban a Emily mientras otros dos a la fuerza se llevan a su pequeña hermana. No podía soportarlo... no podía ver como su hermana lloraba, gritaba... mientras aquellos sujetos la sostenía fuertemente, mientras intentaban tocar parte de su pequeño cuerpo teniendo suerte un par de veces...
El último recuerdo de su hermana, fue su rostro y su voz de alejándose lentamente. Y sobre ella misma, lo único que recuerda que le sucedió fue el hecho de sentir un líquido corriendo por su cabeza...
No supo cuántas horas habían pasado, lo único que sabía era que su hermana ya no estaba a su lado. Se dirigió al baño de aquella ahora, casa abandonada, para darse una ducha, curar como pudiese sus heridas, cambiarse de ropa y así salir de esa vivienda con un solo objetivo encontrar a su hermana.
En una ciudad grande, en un país enorme le sería difícil y quizás para una niña de su edad aún más, pero Emily siempre debió pensar más como adulto para cuidar a su hermana y la literatura le ayudó bastante en eso y gracias a aquel hábito, entre sus libros frecuentes se encontraba aquellos que contaban leyendas sobre seres del más allá, sobre ángeles, demonios, hadas, brujas y otros.
Si, puede que aquello fuese falso, pero ¿Qué perdería al intentarlo?
Dos días. Dos días La castaña se demoró en robar unas pocas monedas y comprar lo necesario para hacer aquel ritual que había leído y dirigiéndose a la parte más desolada de aquella ciudad, espero ahí, espero a que fuese las 3:00 de la mañana para comenzar.
Un círculo de sal, una vida en ofrenda, más bien un pequeño corderito que había atraído con comida, velas negras y un cuchillo.
Promit să mă dedic răspândirii bunătății și măreției tale Lucifer, așa cum nimeni nu a făcut-o vreodată, pe lângă faptul că-ți ofer darurile mele atunci când ai nevoie.
Luego de pronunciar aquello, procedió a cortar su muñeca y con su sangre dibujar aquel símbolo que había visto en aquel libro.
Si las historias de apariciones satánicas fueran realmente creídas por la gente ¿Viviríamos mejor? ¿O nos llamarían fanáticos o locos? Sea como sea, aquel cara a cara jamás sería contado, salvo a quienes estén leyendo esto...
No, no dio su alma por saber quién era Williams ni a donde se dirigían aquellos hombres junto a su hermana, sino algo mejor, la vida y alma de todos aquellos que se cruzaran en su misión de recuperar a su hermana, si... para alguien mayor hacer este trato ya suena tétrico y de seguro que estas leyendo esto debes pensar que lo haga una niña de 10 años da miedo ¿Qué estaba pasando por su cabeza? ¿Desesperación? ¿Rabia? ¿O simplemente era algo que siempre había deseado?
Con 26 años, Siyeon como la conocen sus fans y la identidad que inventó. Mónica Lee para algunos, Samantha para otros y para “quienes trabaja” Thorn Princess, es una de las mejores asesinas de la actualidad.
Encontrar a su hermana sigue siendo su principal objetivo, pero cumplir con su promesa a aquel demonio que le ha ayudado a seguir los pasos de su hermana, era también su razón de vivir. Y si, puede que aquel demonio la esté utilizando, pero ¿Es tan malo? ¿Acaso los seres humanos no nos utilizamos los unos a los otros? ¿Acaso aquel hombre no utilizó a dos pequeñas niñas para vender a una de ellas?
En un mundo donde la maldad pura es criticada y mirada con ojos de desaprobación, la maldad disfrazada de buenas intenciones pasa sin castigo, sino más bien logra ser aprobada por la sociedad en gloria y majestad.
Por tu bien espero que no hayas leído en voz alta aquel conjuro, recuerda que las pesadillas pueden atraparte en tu realidad y aquello que llamas peso en el pecho mientras duermes, son demonios tratando de conquistar tu alma o quizás yo, pero si soy yo, tendrás el placer de ver mi rostro antes de morir.











