Hoy pasé por ese lugar nuestro que íbamos siempre amigo. Después de cada salida, donde la pasábamos excelente, después de bailar como dos desquiciados. Te recordé cuando el hombre me llamó y me preguntó por vos. Todo el viaje de vuelta a casa llorando. Recordando lo bien que lo pasábamos, a pesar de que vos no estabas en tu mejor momento. Gracias por enseñarme a que la amistad entre el hombre y la mujer es verdadero, gracias por estar cuando necesitaba consejos, cuando necesitaba algo, gracias por estar. Te extraño, a pesar de todo. Espero que hayas encontrado la paz que necesitabas.














