Soledad.
Hay momentos en la vida en los que te sientes que estás en la cima del mundo, que todo es perfecto y que nada puede arruinar todo eso.
Luego, algo sucede... y te das cuenta de que todo lo que creíste perfecto no era más que una mentira creada por tu mente, por tus ilusiones, tus sentimientos. Sientes que el mundo entero te cae encima, que eres muy poca cosa, que nadie te comprende, que no sirves para nada y que la vida vale muy poco. En ese preciso momento buscas a alguien que tenías olvidado hace mucho tiempo, que siempre tuvo un lugar prioritario en tu vida para agradecerle, pero de repente lo buscas para reclamar todo lo que está sucediendo en tu vida.
Entonces, ataca la soledad... diciéndote que ese ser supremo te abandonó. Recordándote todos y cada uno de tus errores, haciéndote entender a los golpes que la cagaste y que no hay vuelta atrás. Aparece en las personas a tu alrededor haciéndote sentir que no vales, que la vida misma es demasiado para ti. Un sólo error basta para que todos pongan su ojo sobre ti y te critiquen y juzguen al 3000 %.
Cada quién ve lo que quiere ver, nadie se da cuenta del esfuerzo que haces para que los demás estén bien, para que nadie se preocupe porque te pase algo, tratas de ser tan jodidamente responsable que se te olvida vivir tu propia vida por pensar en la de los demás. Llegas a un punto en que "tu vida" no es tuya, sino de las demás personas.
Soledad, tanto tiempo... esta ves golpeaste demasiado fuerte.










