Solía amarte en todo momento, inclusive cuando tú ya no me amabas. Siempre fuiste esa excepción más grande a la cual decía que SI en cosas que SIEMPRE DIJE QUE NUNCA LAS HARÍA.
Sigo sin comprender el PORQUÉ, el porque dejaste de amarme y en que momento fue que jamás me di cuenta.
Ahora te miro y veo que eres feliz junto a ella, veo que ahora es ella tu princesa, tu centro de atención, tu amor más grande, la niña más hermosa y sobre todo ahora es ella la que tiene la sonrisa más hermosa, ahora es ella tu necesidad, tu motivo al sonreír cada mañana al despertar, tu último pensamiento antes de dormir. Ahora ella es la que tiene tu aroma, tus besos, tus abrazos, ahora es ella quien recibe un mensaje de buenos días, un cumplido.
Ahora es ella, pero y Yo.
Yo en que lugar quede, en que parte de tu mente me encuentro, seré un recuerdo lindo, amargo, me pregunto… Acaso seguirás recordándome y al hacerlo te provoco por lo menos una sonrisa, una carcajada, un leve suspiró.
Te sigo amando y extrañando, me dueles y seguirás doliendo hasta que este corazón, estos labios, esta mente ya no te añoren, ya no te piensen, ya no deseen un beso, un abrazo, una caricia, que mi sentido del olfato se acostumbre a que ya no volverá a percibir tu aroma delicioso que me dejabas y traías contigo.
Así como yo te tuve, ahora es ella quien te tiene a ti como su más grande amor y ella ha sustituido mi lugar.
Ahora simplemente es ella.