Vivimos en medio del miedo, y hoy el miedo ya se convirtió en el medio para relacionarnos con todos… y con todo.
Tenemos miedo de enfermarnos, miedo de que nos maten, miedo a la inseguridad, miedo a la incertidumbre, miedo a la oscuridad; tenemos miedo de que el dinero no sea suficiente, miedo de que no nos amen, miedo a que nos amen mas de lo que nosotros amamos, tenemos miedo a la soledad, miedo al compromiso, miedo de no encontrar el amor, miedo de no tener hijos, miedo de tenerlos, miedo de que nuestro matrimonio resulte en divorcio, miedo de quedarnos solos; tenemos miedo al cambio, miedo a tener un trabajo que no amamos, miedo a no ser escuchados, miedo a no pertenecer; miedo a no ser vistos, miedo a ser vistos, miedo a ser juzgados; tenemos miedo a no lograr nuestros sueños, miedo a lograrlos porque si los logramos entonces dejaremos de ser los que somos; tenemos miedo al fracaso, miedo al éxito, miedo a soltar, miedo a no ser libres, incluso miedo a serlo, miedo al futuro; miedo a la muerte (la propia o la de los que amamos)…. si…Tenemos miedo.
De alguna forma hemos abrazado al miedo como un único modo de vida, olvidando que es tan sólo una alternativa de supervivencia.
Desde la biología el miedo es un mecanismo de defensa y supervivencia. Desde este sentido el miedo es normal y beneficioso para el ser humano.
Desde la psicología el miedo es una estado emocional necesario para la correcta adaptación del individuo al medio.
Desde la neurosciencia el miedo es la activación de la amígdala (encargada de controlar las emociones y sentimientos en el cerebro; también controla las respuestas de satisfacción o miedo; esto incluye los cambios que se generan en nuestro cuerpo y por lo tanto nuestros comportamientos)
Por ejemplo: Imaginate que terminamos de cenar en un restaurante, caminamos a casa y de pronto un individuo sospechoso nos está siguiendo, sentimos que nuestro corazón late con fuerza, con rapidez... lo más seguro es que nuestras amígdalas se encuentren muy activas.
Por el contrario sí estamos enamorados, o en gratitud, nuestra amígdala esta relajada.
El miedo genera cortisol, el cortisol es la hormona del estrés, cuando nuestro cuerpo esta estresado pone todas sus funciones en sobrevivir-lo mismo pasa con la adrenalina-, estas listo para huir o pelear. Sin embargo el cuerpo esta diseñado para tener esos momentos de alerta, pero no para vivir en estado permanente de alerta... cuando esto sucede, el cuerpo se enferma.
Entonces el miedo sirve o no?
Sí sirve, como una emoción que nos alerta de un peligro en el que estamos inmersos en el momento presente. En este sentido el miedo nos ayuda a reaccionar en función de preservar nuestra existencia; aquí el miedo te salva.
No sirve, cuando el miedo se convirtió en un estado de animo (cuando ya no es solo una emoción del momento), no sirve cuando esta proyectado a una idea o posibilidad de riesgo. Aquí el miedo se le conoce como ansiedad y la ansiedad y por lo tanto el miedo viven en el futuro. Aquí el miedo te limita.
El miedo es una emoción de angustia provocada por la presencia de un riesgo real o imaginario.
Y justo aquí, es donde me parece importante distinguir lo real de lo imaginario.
Como mencione anteriormente, lo real es lo que esta sucediendo en mi momento presente.
Lo imaginario es una idea, una posibilidad que vive en mi mente.
Como lidiar con el miedo?
Para lidiar con el miedo, debemos entender qué existe y que tiene su función en nuestras vidas, como ya dijimos el miedo nos alerta de un peligro del momento presente.
Hay una pregunta ya de dominio publico que dice:
¨En que miedo descubriste tu valentía?¨
Yo… en el miedo a soltar.
A soltar la expectativa, que me generaba incertidumbre y ansiedad.
A soltar la idea de no ser suficiente, que me generaba inseguridad.
A soltar la idea de que debía ser una madre perfecta, que me generaba una auto exigencia insostenible.
A soltar la idea de control, que me generaba frustración.
A soltar todas esas ideas que me había creído de mí misma, por que si las soltaba entonces quien era yo? Todas estas ideas me oprimían, recordándome todo lo que no era y todo lo que no tenía.
Justo en el miedo a soltar…descubrí la valentía,….y me atreví.
Nosotros podemos elegir qué tanto tiempo permanece el miedo en nuestro sistema, en nuestra mente, en nuestro cuerpo… en nuestra energía.
El miedo pierde fuerza cuando lo aceptamos y lo dejamos ser.
Y sé disuelve cuando buscamos y encontramos el aprendizaje que nos deja.
Los budistas señalan que la mejor forma de lidiar con el miedo es mediante la concentración plena en el momento presente, en el amor, en la compasión, y por supuesto en la gratitud.
En conclusión, podría decir que…
Yo veo el miedo como una herramienta emocional y fisiológica para sobrevivir en momentos de riesgo real en el presente inmediato, pero no como un estado de animo, ni forma de ser, y mucho menos como forma de vida.
Sabes? Para mí el miedo es una idea, es como un virus, es resistente, es contagioso, requiere apoderarse del sistema; la idea más pequeña puede crecer hasta definirte o destruirte.
Qué estamos pensando, qué ideas estamos teniendo?
Por esto justo es que mi invitación es a que paremos, que respiremos, que hagamos pausa y observemos nuestros pensamientos, lo que sentimos, lo que decimos; que nos preguntemos:
Qué pequeña idea estoy creciendo al pensar lo que pienso?
Qué pequeña idea estoy creciendo al decir lo que digo?
Es una idea que me crece o me destruye?
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Y quizá mi ultima recomendación, sería que nos diéramos unos minutos al día para meditar, y entrenar a la mente para que se vaya solo a donde nosotros elijamos; escribir por lo menos 5 cosas que agradecemos en nuestras vidas, y 5 cosas que queremos crear durante el día, y mantenernos con esa intención clara durante el resto del día.
Elijamos la idea de la valentía, la idea del amor en lugar de la idea del miedo.
Nunca se ha tratado de lo que sabemos, se trata de lo que creemos y lo que sentimos.
No tengo miedo, el miedo es una idea, un virus del sistema; enfrentaré el miedo, permitiré que pase sobre mi y a través de mi. Y cuando haya pasado, miraré en mi interior y podré ver que se ha ido, no habrá nada,… Solo yo permaneceré.
*el titulo de este blog, fue extraído de un articulo del diario El Pais.