Somos así tristes y alegres, lindos y perversos y nos encontramos frente al espejo. Veo mi cuerpo derretido por tu voz, por el deseo, un día seré tu ama y al siguiente tu esclava. Un día seré tus risas y al siguiente tus lágrimas, un día seré el ruido y alguna vez la calma y nos encontramos en tiempos perfectos bajo humores opuestos y seremos uno donde la mayoría son muchos Olga Cecilia Martínez Rojas

















