Impresionante ceremonia de inauguración de la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia:
La Sagrada Familia no es una iglesia. Es una promesa de 140 años que hoy alguien cumplió. Gaudí murió atropellado en 1926 sin verla terminada. Sus planos originales ardieron en la Guerra Civil. Todo lo que se ha construido desde entonces ha sido reconstrucción, interpretación, fe en una idea que nadie vivió completa.
Es asombroso, viendo como es el mundo hoy, que alguien empezara algo sabiendo que no lo vería acabado. Un genio, alguien que no sé si lo sabía, pero iba a trascender.
Absolutamente increíble. Lo que hoy ha hecho Barcelona se recordará mucho tiempo. La Sagrada Familia, Gaudí y los que durante 140 años han creído en ello, lo merecían.
Lo que habría dado por haber estado allí en persona... al pie de un edificio en el que había pasado un año viviendo, cenando al lado, pasando y mirando desde mi balcón. Su estanque ha sido testigo de innumerables reuniones, abrazos y besos. Juro que algún día lo saludaré de nuevo.


















