MÉXICO Y LA POLÍTICA DE DROGAS
Datos:
- 10 años de Guerra contra las Drogas han provocado más de 150 muertes y 28 mil desaparecidos lo que contrasta con el 0.01% de muertes por sobredosis de drogas ilegales. - De 2006 a 2016 el gobierno mexicano gastó 1 billón 138 mil 838 millones 971 mil 996 pesos en perseguir las drogas. Aproximadamente 80 veces más de lo gastado para prevenir en adicciones. Existe la Regulación Responsable que es poner a las drogas en manos del Estado, a través de doctores, científicos y vendedores con licencia. FUENTE: MUCD- México Unido Contra la Delincuencia.
Poca es la oportunidad de discutir la evidencia en voz de sus descubridores e incorporan sus hallazgos sin entender a cabalidad las ideas, supuestos, limitaciones y metodologías de la labor científica sobre el estudio dedicado a las drogas en América.
De ahí la importancia para las propuestas en el estudio de las adicciones, centradas en las tres sustancias de mayor consumo en nuestro país: marihuana, inhalables y cocaína, para favorecer el diálogo entre las ciencias biológicas y sociales.
FUENTE: Roberto E. Mercadillo, Política de drogas, adicciones y neurociencias: propuestas para México, México, 2017. Disponible: http://www.politicadedrogas.org/PPD/documentos/20171101_163507_politica_de_drogas_adicciones_y_neurociencias_final.pdf
¿CANNABIS LEGAL EN MÉXICO?
Enrique Peña nieto aprobó en 2016 un proyecto que aumentaba a 28 gramos de marihuana la cantidad que una persona podría llevar consigo sin ser penalizada, además de avalar el uso medicinal y científico.
Sin embargo por presiones dentro del Gobierno, algunos congresistas excluyeron del texto cualquier incremento de limites sobre posesión para consumos permitidos: actualmente sólo se permite portar los 5 gramos de marihuana.
Catalina Pérez Correa, profesora de la división de Estudios Jurídicos del CIDE afirma que “En México la política de drogas siempre ha sido muy punitiva y s eha enfocado en la eliminación del cultivo (del cannabis) y en la detención de jóvenes que en la mayoría de los caso sólo son consumidores”.
FUENTE: El PAÍS
SALUD CON CANABBIS
Raúl Elizalde y Graciela Benavides consiguieron en 2015 la autorización judicial mexicana para poder importar un tratamiento experimental con cannabis medicinal, que mejoró radicalmente la vida de su hija Grace Elizalde, quien padece epilepsia.
Uruguay se convirtió en el primer país en legalizar el consumo, producción y venta de marihuana bajo el control de un organismo público que autoriza las plantaciones. Se permite cultivar hasta 6 plantas para autoconsumo y comprar hasta 40 gramos mensuales ne farmacias.
PARA ANALIZAR...
¿En qué condiciones debería legalizarse? ¿Qué consecuencias trae el consumo? ¿A qué nos enfrentamos cuando ya se comience a legalizar la marihuana?
Rafael Maldonado, Catedrático de Farmacología de la Universidad de Pompeu Fabra, un principal referente mundial en el estudio de los mecanismos neurológicos de la adicción alerta sobre el uso recreativo y la utilidad terapeútica.
La marihuana activa el sistema endocanabinoide del organismo, que tiene la maravillosa propiedad de hacernos olviar todos aquellos estímulos que tienen un efecto negtivo sobre nuestras emociones, explica, logramos el equilibrio emocional gracias a que olvidamos aquello que es negativo.
Pero si invadimos nuestro cerebro de una sustancia externa que activa este sistema lo que provocamos es un efecto de amnesia, de perdida general de la memoria. Mientras la sustancia permanece dentro del organismo, el adicto tiene muchas dificultades para acordarse de las cosas, afecta al rendimiento cognitivo, tanto profesional como académico.
En 2007 se lanzó un estudio en la revista Lancet donde se concluía que consumir cannabis con frecuencia aumenta un 40% de las posibilidades de tener un trastorno psicótico.
El cannabis se ha utilizado en la medicina natural tradicional de culturas de todo el mundo como un remedio para la dismenorrea o menstruación dolorosa.
Se cuenta que la reina británica Victoria habría consumido cannabis para aliviar los dolores que le producía la menstruación.
Es bien sabido que el THC puede actuar como un potente agente analgésico y antinociceptivo (analgésico es un término general para calmante; los antinociceptivos específicamente evitan que los nervios detecten las señales de dolor). Además de esto, tanto el THC como el CBD tienen la capacidad de reducir la inflamación, lo que pueden contribuir a la reducción subjetiva del malestar.
El peligro que los expertos en adicciones observan en una eventual legalización del consumo recreativo es que el cannabis llegue a tener la tolerancia y aceptación social que hasta ahora tiene el alcohol y el tabaco, que así mismo son consideradas como drogas.
FUENTE: EL PAÍS y SENSI SEEDS
















