David Lynch, 2007
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David Lynch, 2007
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🇲🇽 La muerte no es mala. La muerte puede ser un buen augurio. Eso todo depende. Algunos llegan a este mundo y viven en un infierno, así que nacer no es siempre algo bueno. La muerte puede ser algo bueno.
- Gaspar Noé
Ed Wood (1994)
Cuando pensamos en Tim Burton, es probable que se nos vengan a la mente muchas películas antes que de la que vengo a hablar hoy. En mi caso, desconocía totalmente que era de su autoría hasta que la vi, cuando en la apertura pude leer en una tipografía que recuerda al cine antiguo de clase B, el nombre del famoso director. Yo no soy una gran fanática de Burton, pero definitivamente tiene (o tuvo) un estilo y una técnica que hechiza, muy particular y que denota el apego que tiene hacía este arte. Esta película no es lo menos.
Ed Wood (1994), nos cuenta la historia de Edward D Wood Jr., un guionista, productor, actor y director, catalogado como el peor director de todos los tiempos. Por la naturaleza del título otorgado, Wood era todo un personaje. Tal vez la característica que más logra resaltar de él en un principio, es el hecho de que no le apenaba mostrar su gusto por transvestirse en plena década del 50s, pero eso no es lo más interesante o impactante en lo absoluto.
Wood era un amante del cine, como yo y como muchos más que amamos este arte y todo lo que este conlleva, por eso mismo, uno llega a entender por completo su entusiasmo por escribir y dirigir películas, y como a pesar del poco presupuesto, de los malos actores y los decorados evidentemente falsos, él disfrutaba del proceso y colocaba el poder contar una historia y de hacer una película por encima de todo los demás. Creo que todos los que amamos el cine nos identificamos con él, y aseguro de que si nos dieran la oportunidad haríamos las mismas o peores terribles películas que él. Digamos, era un fanático de Orson Welles y del Ciudadano Kane (1941) como todos los mortales que amamos al cine con sinceridad, ¡por amor a cristo, era como nosotros!
Hablando un poco más sobre la película biográfica, no puedo pasar por alto el excelente elenco que tiene la misma. Ya todos conocemos el fetiche que tiene Burton con Johnny Depp pero ¿quién no lo tendría? Depp logra interpretar a un personaje casi de otro planeta y totalmente desorientado en cuanto a principios, cautivándonos por completo. Habiendo visto la película, se me hace muy difícil imaginar al rol interpretado por otro actor que no sea Depp, porque hace un trabajo tan excelente que uno cree en lo que está viendo, cree que Wood era, actuaba, hablaba, pensaba y se movía de tal forma; y no es cosa menos cuando hablamos de un personaje tan particular e irreal. Pero aunque Depp logra apropiarse de la película (aunque por supuesto es evidente el gran trabajo para dirigir actores de Burton), el elenco entero supo brillar por su cuenta.
Por supuesto si tengo que nombrar a alguien luego de Depp es, sin dudas, Martin Landau, haciendo de un escalofriante y conmovedor Bela Lugosi; porque sí, el mismísimo actor de Drácula (1931) tuvo un lugar en la vida de Wood. Resulta tan real, tan parecido, que es aterrador (como Lugosi lo hubiera querido). Además, todavía sigo riendo al recordar la primera escena de la película en la que aparece, en donde la vida de Wood no podía ser más surrealista que se encuentra con el mismísimo actor de Drácula probando ataúdes porque planea morir. El carisma de Martin Landau resulta en un estelar magnifico, brindándole el peso al papel que la película necesitaba (es decir, por amor a dios ¡es Bela Lugosi!).
Luego, por nombrar algunos y no extenderme demasiado, tenemos un reparto con Bill Murray como Bunny Breckinridge (que si sumás todas sus escenas obtendrás unos diez minutos de película como mucho pero aún así es imposible olvidarse de él), Sarah Jessica Parker como Dolores Fuller (a quien yo sabía que tenía de algún lado y es que es la mismísima bruja Sarah de Hocus Pocus, 1993) y Patricia Arquette como Kathy O'Hara (quien me entere que estuvo casada con nuestro querido Nicolas Cage, dato no menor) entre otros, todos haciendo un excelente trabajo.
Cuando vi la película y hasta el día en que estoy escribiendo esto, no he visto ninguna película de Wood. Sin embargo, considero que la película hace tan buen trabajo al ilustrarnos la vida y la mente de Wood, que luego de verla tengo un gran excelente retrato suyo en mi cabeza.
Cuando terminé de verla, no podía creer lo que había visto, pensaba que era una dramatización de su vida pero solo basta con ver los planos y escenarios de sus películas tan bien recreados, que te caes en cuenta que se trata de una recreación fiel a su vida.
Terminé por preguntarme, ¿es realmente la película de Burton lo que me cautivo tanto o todo se trata de la impresionante vida de Ed Wood? Ante esta duda, resolví que en perspectiva se trata de un todo.
La película es magnifica por si misma, más allá de contar una historia tan increíble y de encarnar a un personaje tan particular como Ed Wood. Uno podría pensar que al tener tal historia que contar, tan atrapante, divertida y cautivadora por si sola, es poco el trabajo que tiene que hacer el filme para llegar a encantar. Pero más allá de ser una simple película biográfica, Ed Wood (1994) es una película hecha con amor y dedicación, no olvidemos que Tim Burton creció viendo cine clase B. Y esto se hace notar desde un primer momento, la introducción es un montaje hermoso que busca recordarnos no solo a las películas de Wood si no al género entero, y esto es algo que acompaña a la película en todo momento. La fotografía, el blanco y negro, las maquetas, las escenografías falsas, todo podría no estar allí y ser meramente una película biográfica sobre un personaje muy particular en la historia de hollywood y podría funcionar, pero ahí está, lo que hace que esta película se sienta cálida y se transforme en una experiencia única. Es una película sobre un loco fanático del cine, hecho por locos fanáticos del cine, para locos fanáticos del cine.
No te establezcas en una forma, adáptala y construye la tuya propia, y déjala crecer, sé como el agua. Vacía tu mente, sé amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza se convierte en la taza, si pones agua en una botella se convierte en la botella, si la pones en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede aplastar...
Sé como el agua, amigo, el agua que corre nunca se estanca; así es que hay que seguir fluyendo
Bruce Lee, artista marcial y actor estadounidense de origen hongkonés
Nos ofrecieron miseria y miseria nos vendieron
El cine mexicano ha tenido problemas en posicionarse incluso en su propia nación. Después del llamado cine de oro mexicano de la década de 1920, cayó en picada y 50 años después pasó de tener a grandes estrellas internacionales a tener actores más bien olvidables. Entre los 90 y el inicio del nuevo milenio se comenzó a hablar del “nuevo cine mexicano”, fresco, con propuestas, directores y actores prometedores. Entre estos se encontraban los ahora laureados Gillermo del Toro, Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñarritu. A pesar de los galardones y el éxito que estos directores han obtenido y de la inclusión de actores mexicanos en producciones holliwoodenses, sigo percibiendo un rechazo al cine mexicano en general. Considero que se atraviesa con una suerte de “malinchismo” que tacha de muy violento un cine crítico que retoma el panorama actual nacional, pero que tacha de ingenuo o poco comprometido historias en las que no todo es sufrimiento. También es cierto que lo más publicitado del cine nacional es refrito tropicalizado, historias moralistas o misóginas y la más burda comedia de pastelazo, pero limitarse a decir que ese es Todo el cine mexicano es como creer que el cine norteamericano solo es hollywood, o peor, creer que todo el cine es norteamericano. Al respecto de los extremos que afronta el otro cine mexicano, quisiera hablar de dos cintas que vi el año pasado.
Hace algunos meses vi El sueño del Mara’akame (2016) de Federico Cecchetti, no es sorpresa para nadie que Hollywood tiene cooptado el sistema de producción y distribución del cine y las industrias locales deben competir con el cada vez más grande conglomerado, de modo que esta clase de cintas tienen poca oportunidad de ser exhibidas. Justo esta cinta, de 2016, fue exhibida en la Cineteca, espacio de exhibición de cine de arte/alternativo/bien hecho (a veces todo junto a veces por separado), tres años después. La película tiene una estructura narrativa bien común: un “elegido” no está seguro de querer seguir el camino que le está predestinado, realiza un viaje en el que debate entre perseguir lo diferente o aceptar se destino, que además lo hace responsable de algo más grande que sus propios deseos, en el viaje se descubre y se le revela el camino que debe seguir así como valores profundos para hacerlo. Bien hecha, bien contada, sencilla y sincera. Por un lado no conozco más que a una persona que la vió, por el otro, de cintas similares producidas en español no he oído más que burlas e incredulidad, no así de Frozen, que, si lo piensan un poco, tiene una trama idéntica. La película me pareció bonita, bien fotografiada, bien actuada, con una interesante resolución del conflicto y con un mensaje muy claro al final, tiene elementos místicos y algunas cosas se resuelven por la buena suerte del elegido protagonista. El punto es que me parece desafortunado que fuese ignorada solo por “ser cine mexicano”. Considero que es el mismo conflicto que con el ánime: Like television, cinema, or any other art form, anime is a medium, not a genre (2019, Frank. A and Aja Romano), cine mexicano es una clasificación, no es género.
Chicuarotes es la cinta que el año pasado estrenara el también actor Gael García Bernal. Aborda la situación de dos jóvenes marginados que habitan al sur de la ciudad de México, en una población denominada San Gregorio. Los habitantes de este lugar son conocidos como Chicuarores y no solo expresa la localidad a la que pertenecen sino un modo de ser. Son aguerridos y necios, no confían en la gente y defienden su población ante la menor provocación. Esta localidad cuenta con zonas chinamperas, islotes que los aztecas construían mucho antes de la llegada de los españoles que les permitió habitar en el ahora extinto lago del Valle de México, este espacio en tránsito entre lo rural y lo urbano es el escenario de la trama. Estos chicuarotes son casi niños que tiene condiciones de vida marginadas, el padre del personaje principal es alcohólico y la madre trabaja para mantener a una familia de 5, incluyendo las borracheras del marido. Urgidos de dinero, estos jóvenes comienzan a realizar actividades criminales para obtenerlo, incluyendo un secuestro que desencadenará una persecución en el aguerrido pueblo. Justo en el otro extremo del espectro, las condiciones de los personajes los destinan a reproducir la marginalidad.
El cine que refiere a lugares y realidades existentes no puede retratar la totalidad de las condiciones, tampoco tiene por qué hacerlo, en tanto que es ficción a pesar de tomar elementos de la realidad. El Sueño presenta a la localidad, sus ritos, sus costumbres y su relación con la ciudad, con la carretera, con otras personas en otras realidades geográficas; Chicuarotes se limita a una comunidad muy específica y, en tanto que es una población más occidentalizada, presinde de explicar cómo es un rito religioso católico pero se puede inducir porque hay una iglesia católica con un cruz en alguna de las tomas y porque al repicar de las campanas, la población se junta en la plaza principal.
Quizá el problema que tengo con Chicuarotes es que repite la fórmula de Amores Perros: personajes que huyen porque tomaron malas decisiones, marginados que repiten su marginalidad, algunos muertos, dolor de madre y machismo exacervado. El sueño no problematiza nada de lo anterior y también es una fórmula muy usada pero en definitiva considero que contiene elementos que antes no se nos habían presentado a los cinéfilos. Quizá las dos exotizan al momento de aislar la historia que cuentan, pero quizá el cine lo hace todo el tiempo. Los jóvenes de ambas cintas son personajes complejos con un pasado que los posiciona en el mundo y con deseos de futuro. Quizá mi opinión se basa en conocer que no todo en la población de San Gregorio es así de marginal, pero quizá tampoco todas las poblaciones Wixarikas lograrán la resistencia que probablemente estoy romantizando.
Por Zorro Estelar
"Creo sobre todo en la espontaneidad. La planificación es totalmente destructiva, destroza el espíritu humano. Tampoco creo en la disciplina. No te deja atrapar el momento. Y si no te deja atraparlo, no hay magia en la vida. Sin magia, es mejor rendirse y admitir que en unos años vamos a morir."
John Cassavetes
Ph: Helena Almeida, Ponto de Fuga - 1982
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A HUMANIDADE DESPEDAÇADA - Lições de Dilaceramento no filme "Auf Der Nichts" (Aos Pedaços), de Fatih Akin (Alemanha, 2017, 1h46min)
A HUMANIDADE DESPEDAÇADA – Lições de Dilaceramento no filme “Auf Der Nichts” (Aos Pedaços), de Fatih Akin (Alemanha, 2017, 1h46min)
“A desumanidade terá um grande futuro.” – Paul Valéry
Não há porque temer o desaparecimento do despedaçamento humano: prosseguimos divididos e nos matando como se fôssemos feras ferozes.
O cruel dilaceramento de uma mãe e esposa que tem sua vida transtornada de súbito por um ato terrorista neonazi que lhe rouba a família é o foco principal do perturbador Em Pedaços (título original em alemão: Auf…
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¿Qué se cosecha en un país donde se siembran cuerpos?