Una experiencia posmoderna: Domingo 9 de octubre
Escuchar la Primera Lectura de hoy (2re 5,14-17) y el Evangelio (lc 17,11-19) mientras pienso recurrentemente en Jacinto Convit y su aporte a la medicina, hace de que tome conciencia, sobre la cuestión, de que quizás hemos superado en demasía los fantásticos hechos retratados en nuestras propias mitologías. Osea, tenemos en la Biblia a Jesús curando la Lepra como algo sorprendente, cosa que abstrayéndola y poniéndola luego en contraste con lo que se hace en estos tiempos, en donde muchos podría hacer lo mismo, pues, ya no sorprende tanto. Alguna vez leí de la pluma y mano de unos de estos fanáticos modernos de los vestigios de la mitología griega, que Zeus hoy en día poco habría de hacer ante los pararayos, al igual que Hermes que quedaría avergonzado ante la inmediatez del correo electrónico. Y pienso que precisamente acá, en estos hechos, es en donde monta su rancho la “posmodernidad”, en el hecho de que cualquier persona que viniera del pasado lejano podría decir que vivimos en la blasfemia, o que hoy en día somos como Dioses. La cuestión está en la actitud que tomamos con respecto a esto, hay quienes aún siguen respetando la tradición y las cosas sagradas, pero hay quienes de sagrado no ven nada, y aquí se funda un chiste.
Hablemos ahora del chiste de la Posmodernidad. En lo personal, pienso que el chiste de la posmodernidad se encuentra en estar desconcertados ante la falta de desconcierto de los demás; no existe posmodernidad sin testigos que la tilden de tal ya que sino simplemente seguiríamos el fluir de las cosas. Me refiero a que hay quien se detiene a pensar sí está bien el que sus hijos salten en el colchón inflable que hace referencia al naufragio del Titanic, hay quien se rié ante el disco de “reggaeton cristiano“ que pone en su portada "A perrear como Dios manda", o experimentamos como placer culposo el gusto por el álbum Purpose de Justin Bieber (malditos productores musicales de alto nivel, ilusionistas...)
Creo que la autentica experiencia posmoderna pareciera que solo estuviera al alcance de quienes tienen formación, un ignorante no experimentará la transgresión en contra de lo establecido si ignora la profundidad de las normas que se están violando, o sí acaso intuirá que algo se está violando al ver la cara de desconcierto de aquellos que si saben. La posmodernidad tiene a sus agentes, sus agentes del Caos y sus testigos. Pero hay una tercera raza, aquellos que “solo quieren ver el mundo arder”, quienes a sabiendas de la transgresión, abrazan la locura ya bien como protesta o simple catarsis.
Pero sí hablamos de querer vivir esta experiencia, será la formación lo que te la garantizará. Una experiencia cuya esencia es la confusión que antecede a la expresión: "pero qué coño!".... Y, vaya! OJO! recuerden lo que decía El Estarigita ! que la filosofía comienza con el asombro..... así que materia prima hay!!!! para una nueva era de revolución filosófica.
welcome to the age of acuerio, The age of Aquarius, Aquarius, Aquarius, Aquarius, Aquarius
Let the sun shine, Let the sun shine in, The sun shineeeeeee
iiiiiiin!!!!!!