Siempre, cuando hacemos el amor,
pienso que moviendo la cintura se puede recorrer el cielo,
un caballo que te lleva tan lejos, pero tan lejos que ya te vienes...
y contigo la esperanza, la paz, gracias a un tratado de lívidos y gemidos.
Por eso este cuarto se vuelve un mar lleno de estrellas,
donde los dioses gozan de alegría...
- Armando Flores















