NO SOY NUEVO
Cada noche, a las 2:47, Elisa se despertaba.No por una pesadilla. No por un ruido. Solo despertaba, siempre a la misma hora, con el corazón latiendo fuerte, como si algo invisible la hubiese llamado por su nombre.Durante semanas intentó ignorarlo. Se tomaba una infusión, se tapaba la cabeza, repetía mantras. Nada funcionaba. Siempre se despertaba, y siempre sentía que alguien más estaba en la…







