⊰ ✥ ⊱ ;
El dolor volvió a punzar,
frío y palpitante como una enfermedad.
Como una peste.
Alena abrazó sus rodillas con fuerza, tratando de tolerar la segunda remecida de dolor. Cuadró la mandíbula y soportó lo mejor que pudo, con los hombros tensos y cada músculo a la espera de la siguiente arremetida.
Solo fue un mal movimiento, una practica inocente, un juego de niños. La rubia volvió a ovillarse sobre si misma, cual niña asustada, temerosa de lo que ese dolor pudiese significar.
El doctor había dicho que ya podía regresar a las practicas, que las rodilla estaba bien, que la lesión había sanado.
Entonces ... ¿por qué?
¿Por qué?
¡¿Por qué?!
No quería volver a esa cama de hospital, sola, vacía y abandonada. No de nuevo, no otra vez. No quería sentirse muerta en vida, no, no, no, ¡no!
|| @serxndipitv ||











