@cryforthemxxn
Los planes de última hora eran mucho menos que un inconveniente para Leo, eran el pan de cada día. Sería injusto si no le gustasen cuando venían de los demás, cuando él mismo resultaba ser un gran aficionado a hacerlos. Esa misma mañana, sin ir más lejos, había decidido que necesitaba pisar la calle y respirar un poco de aire del exterior, aunque no habrían pasado ni veinticuatro horas desde que había asegurado que tenía intención de pasar el fin de semana tranquilo en casa. Pero su novio no estaba disponible ese día. Ningún drama. Llamaría a otra gente darían una vuelta, tomarían algo y regresaría a la hora de comer. Buen plan.
Apenas unas horas después, avisó que se quedaría a comer. Y unas horas después, que los habían invitado a casa de alguien. Y una horas después, que saldría a cenar también. Y unas horas después, después de todo el día fuera de casa, eran ya las tres de la mañana y se encontraba abriendo la puerta del piso que compartían con sumo cuidado de no hacer ruido y despertar accidentalmente a su novio. Pero no lo despertó, porque lo encontró, en lugar de eso, en el salón frente al televisor. Recordó en ese momento que la última vez que se había comunicado con él había sido haría... ¿seis horas? Qué rápido pasaba el tiempo.
— Hey —saludó mientras colgaba su chaqueta—. ¿No... puedes dormir?














