--¿Por qué me estás mirando así? Did we made too much noise?
@amethyst-crevasse

seen from Japan
seen from United States

seen from Costa Rica

seen from United States

seen from United States
seen from Moldova
seen from China
seen from China
seen from China

seen from China
seen from United States
seen from United States
seen from Italy
seen from China

seen from China
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Ireland
--¿Por qué me estás mirando así? Did we made too much noise?
@amethyst-crevasse
@amethyst-crevasse
A pesar de que el cansancio lo había tenido abatido durante todo el trayecto a su departamento, siempre sentía que recuperaba las energías tras pasar unos momentos entre los brazos de Finn, que siempre lo recibía con una calidez que a veces se sentía como si no la mereciera del todo. Aún así, estaba sumamente agradecido de haber encontrado a alguien que lo amara de ese modo, alguien que lo había hecho darse cuenta de lo roto que estaba y de lo mucho que necesitaba amor sincero y real.
Al abrir la puerta, dejó caer la mochila con sus pertenencias al suelo, estirándose un poco y también haciendo tiempo para poder sentir la efusiva bienvenida de su novio... Que no llegó como esperaba.
--¿Finn? Are you home, sweetie?
@blxckmasquerade
Supo disimular muy bien su ligera incomodidad al estar de nuevo en el penthouse en el que tantas noches se había quedado. Por supuesto que tuvo que fingir sorpresa con la fiesta masiva, los invitados, la música y la iluminación, a pesar de que ya lo había visto antes y en repetidas ocasiones. Su acompañante de la noche era su nueva adquisición bancaria: un CEO recién ascendido al puesto, con ganas de gastar dinero y también de lucirse. Iba bien aferrado a su brazo, portando la sonrisa que a primera vista se mostraba como agradable pero que si se veía por demasiado tiempo, se notaban las intenciones bajo la misma.
La conversación que se desarrollaba en ese momento lo tenía hastiado, tratando de encontrar alguna distracción en otro sitio. No fue sino hasta que su mirada se topó con la silueta del anfitrión y también su ex, que una oleada de interés recorrió su cuerpo. No estaba solo y eso fue una parte de la sorpresa, pero lo principal fue ver de quién se trataba dicha compañía. Nada más y nada menos que el rey de los mustios. Fernando.
--¡Paolo! --se sobresaltó al ver que su amante de turno alzaba la voz para llamar al italiano y, peor aún, acercándose y arrastrándolo con él. --¡Cuánto tiempo! Ya comenzaba a asustarme de que no continuaras haciendo tus fiestas típicas...
Entonces fue cuando Alejandro permaneció impasible, apenas sosteniendo la mirada azulina y después alzando una ceja. Preguntaba en silencio “¿En serio?”
@amethyst-crevasse
Miró a Fernando irse, levantando una ceja. Había mil cosas que podía juzgar justo en aquél momento, mil cosas que estaban mal con lo que se había puesto, con su forma de caminar, con el hecho de que lo había visto comer a media tarde y de que no le sorprendía en absoluto que esos pantalones tan feos fuesen talla grande. Aún así, se quedó callado, regresando su mirada a Salvador y esbozando aquella sonrisita que no auguraba nada bueno.
--Si querías volver a verme podías llamarme. No tenías que, um... recurrir a salir con la primera persona que se te pusiera enfrente, Salvador.--porque, en serio, ¿quién querría tener una relación estable con Fernando? Nadie. Le hacía un favor al seducir a sus parejas, lo tomaba como servicio comunitario. Notó de inmediato la cara de pocos amigos del moreno. --Oh, please, ¿sigues enojado por lo que pasó? --preguntó y el tono de burla era evidente. Le dio un trago a la champaña que bebía. --Ahora supongo que buscas arruinarle el cuerpo a Fer... Aunque, to be honest, no hay mucho que arruinar.
"Don't take this the wrong way, but you're more... round than you used to be." ( @Alejandro, quiero ver el mundo arder )
Sus dedos se detuvieron abruptamente sobre la pantalla de su celular. Apartó la mirada del mismo para clavarla sobre Salvador.
Jamás en su vida alguien se había referido a él con un adjetivo que no hiciera referencia a la belleza, la sensualidad o la perfección… Y ahora era la primera vez en la que escuchaba que señalaban algo que no estuviese perfecto en su cuerpo. Se horrorizó al pensar que su abdomen plano y trabajado estuviese perdiendo la forma que el sudor y el esfuerzo le habían dado sólo por el estúpido hecho de que tenía que albergar al intruso de destino incierto hasta ahora.
–¿Qué me estás tratando de decir? –preguntó secamente, levantando una ceja. A ver si el cabrón se atrevía a hacer de nuevo el comentario.
@amethyst-crevasse
when u being faithfull but all of ur 3 boyfriends are cheating on u with eachother
--No es cierto... --masculló. Una palabrota abandonó sus labios poco después. esto era justo lo que faltaba. Una bonita manera de joderse una semana excelente. Esas dos líneas azules estaban ahí para burlarse de él, escupiéndole en la cara y parecían decir “esto te pasa por idiota”.
Era la tercera vez que se hacía la prueba y no era posible que las tres tuvieran resultados erróneos. Incluso había conseguido una de las que indican el tiempo de gestación. Tres semanas y media. Tres semanas en las que ese intruso le había dado náuseas insoportables. Necesitaba hacer algo al respecto y necesitaba hacerlo ya.
Tomó las tres pruebas para tirarlas al cesto de la basura cuando la puerta del baño se abrió abruptamente, interrumpiéndole a media acción.
--¡Coño, Salvador! ¿Qué no sabes tocar la maldita puerta?
@amethyst-crevasse