“¿Podrías no hacerme perder el tiempo y aceptar que te vas a morir? Tengo otras cincuenta personas que visitar hoy.” la morocha miraba a la otra persona con cara de pocos amigos, ya perdiendo la paciencia. “Mira, nadie va a salvarte de esta asi que podrías simplemente dejar que tome tu alma y ya. Tu dejas de sufrir, yo cumplo con mi trabajo ¡Todos ganamos!”












