Superficie:
Una tarde, creería que de otoño ya que tiene un fuerte brillo de sol con una ventisca fresca, a mis dos años de andar por La Terra me encuentro jugando, al costado del manto de una virgen, quedaba en la lomita de Villa Giardino. Acompañada de mi madre y mis tías que vinieron a visitarnos desde la provincia de bs as a las sierras.
Meso pelágica:
Me aventuro un poco más allá, ya no me da el sol, la sombra es de color azul oscuro. Encuentro en frente de un barril enorme, esos de nafta, pero, esta vez, su interior esta repleto de agua de lluvia.
Batipelágica:
Minutos antes de encontrar ese tanque en mi caminar, cercano al suelo vi varias tapitas de plástico, esas rojas de gaseosa tiradas en el piso. Las junte, eran perfectos barquitos. El barril se encontraba en un desnivel profundo por lo tanto podía llegar a la superficie, pero no ser consciente de su profundidad.
Abisal pelágica:
Navegando, siendo la capitana de esas tapitas voy ganando confianza, el agua es oscura por la sombra y se siente fría en mis manos.
Hadal pelágica:
Uno de los barquitos se llena de agua, esto provoca su hundición. Toda confiada estiro mi brazo para buscarlo, es mi deber....pero ese impulso hace que a gravedad me lleve de cabeza al interior oscuro de este barril, que parecía no tener fondo. Pataleo, veo mis manos, enormes burbujas salen de mi boca. Dicen que una buena capitana se unde con su barco y asi fue conmigo...
Fosas profundas:
Todo es oscuridad, soy parte de ella y por mucho que lo intente, por primera vez en ese fondo me percibo como individuo. Lejos del sol, donde nadie, ni mis tapitas de gaseosa pueden llegar.
Cuando ya no existía mas nada que solo yo y esas burbujas algo me sostiene desde las tiras de mi enterito rojo y me impulsa hacia arriba. De esa eternidad a segundos vuelvo a respirar, ver el sol y mi madre abrazándome.
De nuevo me encuentro alrededor de estas mujeres, incluida la estatua de la virgen. Todas estamos allí, me dan el aliento que necesito.
Volvemos inmediatamente a nuestra casa, voy en el fondo del fitito blanco envuelta en toallas y bufandas. Ese día me vi. Ese día me pude ver sola, volviendo a respirar y volviendo a estar acompañada.
Fotografía por @constanzamorcillo (instagram)


















