Reseña: Shaun of the Dead
Marcos Gabriel Montes Carrasco
Revisión y edición: Kevin Hernández Rodriguez
Gerardo Claudio Huachina
¡Querrás morir de risa!
No es normal que en los últimos años salga una comedia, sobre todo basada en parodia, que pueda ser considerada buena. Después del éxito de “Scary Movie” muchos directores quisieron aprovecharse de esto y comenzaron a hacer varias películas bajo la misma idea de satirizar filmes de terror y derivados, lo que siguió fue una ola de cintas de baja calidad y que solo buscaban que el consumidor las viera pensando que sería algo bueno como “Scary Movie”.
Por un tiempo se pensó que no se podría obtener otro éxito tan grande, sin embargo en 2004 llegaría la película que cambiaría esto: “Shaun of the dead” dirigida por un joven Edgar Wright, protagonizada por el aún desconocido, Simon Pegg y con un guión escrito por ambos, la cinta es un homenaje al cine de zombies y utiliza una mezcla de referencias, chistes visuales y su propio toque para hacer de esta obra algo memorable.
LA HISTORIA
La historia se centra en Shaun (Pegg) quien está pasando por una situación difícil con su novia Liz (kate Ashfield), él vive con su amigo Ed (Nick Frost) y su compañero de casa Pete (Peter Serafinowicz). Después de fallar en darle una buena cita, Liz rompe con Shaun, poniéndolo triste y de un día para otro después de unas pocas pistas que da la historia, hay una infección zombie; ahora es labor del protagonista sobrevivir y, a la vez, intentar salvar su relación con Liz.
ALGO MÁS QUE UNA COMEDIA
La historia podría parecer simple después de ver la sinopsis, pero es esto lo que hace funcionar a la película, que es simple. La trama en si, a pesar de parecer un punto principal, toma un papel secundario a los chistes y las referencias, que son lo esencial y lo mejor de la cinta. Las referencias a películas de zombies están por todas partes, desde detalles obvios como llamar a la madre de Shaun “Barbara” solo para hacer una referencia a “La Noche de los Muertos Vivientes”, hasta cosas más sutiles como los vidrios con sangre que también se observan en “Dawn of the Dead”. Pero esto no es lo único bueno que tiene la película también crea sus propios chistes, como el intentar saltar una barda y fallar (lo cual se volvería un chiste recurrente en otras películas que comparten director y actores), la relación amor/odio de Ed y Shaun, el “Cornetto” (cuyo empaque representa el tema de la película), entre otros, lo que la hacen original y tener su propio humor.
Por el lado de la edición utiliza una técnica de corte rápido para mostrar varias acciones de la vida cotidiana y darle un tono de tensión, que se vea más importante, dándole un toque único.
EL VEREDICTO
“Shaun of the Dead” es una cinta muy divertida y que vale la pena ver varias veces para notar todas sus referencias, una comedia icónica y hasta el día de hoy la que ha recibido las mejores críticas por “Rotten tomatoes” y “IMDB” en cuanto a parodias de películas de zombies se refiere.















