No era ninguna novedad el que Mihashi estuviera inquieto durante la práctica del equipo así que no recibió preguntas al respecto. Tampoco era demasiado inusual que dirigiera miradas nerviosas en dirección al catcher del equipo, Abe, aunque esta vez la razón para su comportamiento era distinta a la usual y se encontraba en el bolso donde también guardaba su ropa para cambiarse.
—¡...A-Abe-kun...! —le llamó una vez que terminó la práctica. De inmediato se tapó la boca con el guante, un poco sorprendido porque realmente se atrevió a detenerlo antes de que se alejara demasiado. El problema era ahora decir lo que tenía que decir.
Como era Mihashi probablemente le tomaría un tiempo. Por el rabillo del ojo notó a Tajima haciéndole una seña de pulgar arriba pues estaba al tanto del asunto. Mihashi tragó saliva y asintió, bajando finalmente la mano que tapaba la mitad de su rostro para mirar a Abe.
Para ser franco no tenía idea de cómo hacer esto así que se quedó como venado frente a las luces por un momento.