cutest patoot to have ever cute patooted.
(model: fayedeering.)
seen from T1
seen from United States
seen from China
seen from United States

seen from United States

seen from Italy

seen from Italy

seen from Brazil
seen from Canada
seen from United States

seen from Italy
seen from United States
seen from United States

seen from Sweden
seen from Russia
seen from Australia

seen from United States

seen from Sweden
seen from Indonesia
seen from United States
cutest patoot to have ever cute patooted.
(model: fayedeering.)
pretty. gorgeous. breathtaking. etc etc.
(model: faye deering)
she invites you to the park for a cozy picnic but then she ends up infodumping for an hour about fountain pens.
made with this!
chloe hair...
i love her curls so much...
Chloe by @reedraws from a while back. ♡
I've been playing too much BG3 instead of writing. But!!! Look at how cute Chloe is. :3
Las Navidades habían cambiado drásticamente desde la última vez que pasó las fiestas en La Madriguera. Y es que para empezar, no tenía un enorme anillo en su dedo que parecía acaparar la atención de todas las personas cercanas. Era algo tan reciente que aún no terminaba de digerirlo. Claro que la última vez que celebró Navidad en ese lugar, la sola idea de lo que ahora era su realidad sonaba sumamente ridículo.
Lo habían decidido de último momento. Su improvisado plan se formó durante su último viaje fuera del país. Aún era bastante reciente, pero lo era aún más que la información al respecto llegara a la prensa. La reacción de la gente les confirmó que habían tomado la mejor decisión. Estaban únicamente los dos, lejos del caos, con la única seguridad de que querían hacerlo bajo sus propios términos, sin tener que preocuparse por que en algún momento sus familias comenzaran a discutir lo cuál en sus circunstancias era altamente probable. No podía decirse que se habían fugado, al menos no en el sentido estricto pues aquél viaje no había sido planeado con intención de casarse sin que sus respectivas familias lo supieran.
Desde entonces había cambiado su nombre. Le parecía lo más natural, aunque podía adivinar que a sus padres no les gustaría mucho enterarse de eso. Saber la verdad sobre toda su familia había cambiado por completo la opinión que tenía de ellos. Al final del día, no eran moralmente superiores al resto del mundo mágico como les gustaba alardear. También estaban los Malfoy, por supuesto. Eran dos mundos completamente diferentes de los que nunca se sintió parte de verdad. Al pensar en ello le daba cierto alivio el pensar que no tendría que volver a dividir su tiempo entre ir a La Madriguera con los Weasley, ir a visitar a los Granger y pasar por la Mansión Malfoy donde los esperaban también parte de los Greengrass y alguno que otro Black, aunque eso por supuesto no incluía a su tía abuela Andrómeda que siempre asistía a la fiesta de Nana con Ted y su familia. Definitivamente no extrañaría sentir su mirada sobre ella toda la noche.
Sabía que no era la única que lo pensaba, pues era un tema que cobró más relevancia después de que huyeran del hospital y los buscaran por traición. Más de un miembro de la familia había dicho que solo era cuestión para que su parecido con Bellatrix fuera más allá de lo físico y terminara perdiendo la cordura al igual que ella. Si la familia de Sebastian lo pensaba también, especialmente su familia extendida, al menos eran mucho más discretos al respecto.
No era la única que se estaba adaptando a esos nuevos cambios. Varios de sus primos se encontraban en el lugar esa noche, y eso sin contar a los ya no tan pequeños gemelos que se habían convertido en los comensales más grandes de la mesa de los niños. No pasaba mucho tiempo con ellos, aunque no se debía a que le desagradaran. Todo se reducía a que no tenía mucho que les resultara interesante o divertido como podía pasar incluso con sus primos pues en ocasiones era normal ver a todos los pequeños ir detrás de Stephanie y Timm como si fuera lo más divertido del mundo.
Sin embargo, ahí estaba esa noche. Había descubierto que la selección en esa clase de fiestas de los Kyle era todo menos pequeña, y aunque normalmente probaba más de un par, ese día en particular lo único en su mente era un poco de chocolate caliente con malvaviscos, mismo que la llevó hasta la mesa de los niños. Incluso ellos se sorprendieron de verla tomar asiento en una de las pequeñas sillas que habían dispuesto para ellos mientras bebía más de la mitad de una taza de un solo sorbo.
“Debo advertirles que dibujar no es mi fuerte. Si quieren a una profesora más competente tal vez debamos buscar a Stephanie” Los niños habían insistido en que les mostrara cómo dibujar una Snitch, ofreciéndole uno de los pergaminos y crayones que ocupaban la mesa para entretenerlos. No la dejaron levantarse hasta que estuvieron satisfechos con el resultado, y eran críticos nada fáciles de complacer.
Lo que desconocía por completo en ese momento era que, durante la siguiente Navidad, un lugar tendría que ser agregado a la diminuta mesa gracias a ella y a Sebastian, donde donde podía leerse el nombre de Felix en una pequeña tarjeta, exactamente frente a una sillita adaptada para que el bebé de cuatro meses pudiera ser sentado sin estar en peligro de caer.