No es lo que crees. —observó a la persona de pie frente a ella en el pasillo. Había encontrado un par de revistas tiradas por allí y había decidido darles una mirada rápida, el único problema es que se trataban de revistas para adultos y quizás mirar eso en medio del pasillo había sido una mala decisión, en especial cuando estas se caen de tus manos y terminan a los pies de un desconocido.— No son mías lo juro, yo las encontré e iba a dejarlas en objetos perdidos.

















