No puedo creer que este un lugar así y aún no haya bebido nada. —negó repetidamente con la cabeza dramatizando sus palabras. Se dejó caer sobre el blanco sofa soltando un largo suspiro, miró a la persona que estaba sentada a su lado en la recepción del hotel y le dedicó una media sonrisa.—¿Me acompañarías por allí? Digo, es mejor que estar sentados aquí.














