Entre admiración y devoción, miles de personas subieron las escalinatas de La Lomita este pasado 12 de Diciembre
A pesar de la compleja situación que vivimos en Culiacán, el ambiente se sentía distinto: había optimismo. Ver a las familias visitar a la Virgen de Guadalupe, ocupando un espacio que solía ser cotidiano, sin el peso constante del temor a lo directo o lo colateral, fue algo necesario.
Más que una tradición, este día se sintió como un respiro profundo para la ciudad y su gente. La normalidad, aunque sea por un día, también se documenta.
📍 Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe 'La Lomita'"