¿Sigue siendo libertad de expresión?:
Cuando era adolescente soñaba con ver mi nombre impreso en papel, encabezando un texto.
El sueño se hizo realidad en las páginas de los periódicos para los que trabajé en mi juventud.
Desde entonces, todas las nociones que teníamos de información y noticia han dado un vuelco.
La fugacidad de la noticia ahora es instantánea.
En esta vorágine informativa lo que vale ya no es el dato exclusivo si no el dato masivo.
La prioridad ya no es la información original, sino la información viral.
Ya no es el reportaje, sino el storytelling.
Ya no es el reportero, sino el creador de contenido.
Y ya no es el papel, sino la internet.
Es el nuevo cuarto poder. ¿Sigue siendo libertad de expresión?