Filippo Brunelleschi (1377-1446) fue uno de los arquitectos más destacados del Renacimiento italiano, especialmente del Quattrocento florentino. El Hospital de los Inocentes, iniciado en 1419 en Florencia, es considerada una de sus primeras grandes obras arquitectónicas y escultóricas.
Características Arquitectónicas
La fachada del edificio se distingue por una arquería continua de medio punto sostenida por columnas de fuste delgado y regular. Cada arco se alinea con una cubierta de medio cañón en el interior de la galería, rematada por un cuadrado cuyas dimensiones coinciden con la longitud de las columnas. Brunelleschi buscó materializar la armonía y la belleza renacentista a través de un cuidadoso estudio de las proporciones y los módulos repetitivos.
Las arcadas están enmarcadas por dos pilastras en los extremos y una larga banda tangente a los arcos. También destacan los tondos en las albanegas, un elemento arquitectónico emblemático del Renacimiento.
Orden y Proporción
Todos los elementos, tanto estructurales como ornamentales, están guiados por el principio del orden. El objetivo de Brunelleschi era crear un organismo claro y armónico, donde todo se basa en relaciones de medida y proporción, consideradas el único medio para alcanzar la belleza en la arquitectura.
Innovaciones de Brunelleschi
Aunque el Hospital de los Inocentes no revoluciona la tipología hospitalaria, sí representa el inicio de las formas renacentistas. Este edificio ya no posee las características de los hospitales medievales anteriores.
Una constante que se aprecia en esta obra temprana y que se mantendrá en sus creaciones posteriores es el bicromatismo. Se manifiesta en el contraste del blanco de los muros con el gris de la pietra serena, utilizada para los elementos esenciales de su vocabulario artístico (arcos, columnas, cornisas, etc.).
Además, Brunelleschi empleó figuras matemáticas simples como base para la construcción, eligiendo el cuadrado y el círculo por considerarlos perfectos desde un punto de vista matemático, lo que para la época implicaba perfección filosófica y estética. Esta relación entre el círculo y el cuadrado es evidente en la arquería de la fachada y su galería, donde se crean espacios cúbicos cubiertos por semiesferas. Este modelo también fue incorporado al interior de la Capilla de San Lorenzo, cuyo diseño se inició mientras se construía el Hospital de los Inocentes.