Jorge y yo fuimos a casa de Santiago, su vecino español. Entramos a su cuarto los tres, a oscuras, para buscar el bajo e irnos a la casa de Rulo. Teníamos ensayo con “Migraña”, nuestra primera banda. Bajo mi pie derecho algo crujió. Era la caja de un disco compacto. Santiago encendió la luz y ante mí se reveló la habitación más desordenada que haya visto nunca. Decenas de revistas, envolturas de dulces, ropa sucia y algunas películas en VHS aparecían tiradas igual que los cuerpos sin vida de un batallón. —Perdóname, cabrón, ya te rompí un disco—le dije al amigo español de mi primo. —No hay falla, de todos modos ni me gusta tanto. Trae una o dos buenas. En la portada, quebrada bajo el peso de mi cuerpo, había un bebé que nadaba en medio de una piscina azul, detrás de un billete de dólar. —¿Así que estos son los tales Nirvana? Había leído sobre Kurt Cobain en la Heavy de Mariskal Romero, mas no recordaba haberlos escuchado. —Llévatelo. Si quieres luego me lo regresas. Nos fuimos a ensayar y esa misma noche, puse el disco en mi casa. Recuerdo el riff de introducción de “Smells like teen spirit” con las mismas palabras que Kevin Arnold, el protagonista de “Los años maravillosos” utilizó en el capítulo en el que por primera vez tocó una guitarra eléctrica: “sentí 40 billones de voltios corriendo por mi cuerpo, 6 trillones de megawatts de pura energía subiendo a mi cerebro... me di cuenta de que una nueva puerta había sido abierta”. Creo que nunca le regresé el “Nevermind” (publicado el 24 de septiembre de 1991) a Santiago. De todos modos, ni le gustaba tanto. ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ #nevermind #nirvana #28years #28anniversary #kurtcobain #recording #story #grunge #seattle #seattlesound #album #music #alternative #alternativerock #electricguitar #wonderyears #blackandwhite #pictureoftheday #instapic #instarock (en WTC De La Ciudad De Mexico) https://www.instagram.com/p/B2zAq6oDQTM/?igshid=sodkuixb07mr












