Aquí estoy de nuevo, tratando de encontrar algunas palabras con las que contarte como va la vida por aquí desde que te fuiste.
Durante ese tiempo estuvo pensando en la serie de acontecimientos y situaciones que me hicieron escribir algo de esto en primera instancia, en realidad esta idea había sido pensada para, de alguna manera, mantener tu recuerdo fresco y así no sentir que con el pasar de los días te iría olvidando, lo cuál ha funcionado bastante bien, sin embargo el mismo tiempo se encargo de hacerme entender todo aquello de lo que debí darme cuenta en cuanto sucedía, pero quería se optimista y pensar que aun tenía una pequeña esperanza de estar contigo, en fin todas aquellas cosas que ya he dicho antes. Puede que esto suene tonto pero quería creer en la clase de amor que las personas a mi alrededor sufren por tener y aunque en cierta medida también tuve malos ratos por ello me di cuenta que en realidad no era amor, o por lo menos no ese amor que a pesar de los obstáculos y dificultades que puedan encontrase en el camino aún perdura como la primera vez, esa clase de sentimientos que no entienden de razón, carentes de lógica, quizá fuera mi caso aquel en el que al no haberme visto antes tan aferrado a la idea de estar con alguien materializado físicamente no tuviera la mayor intención de enamorarme, aunque ciertamente lo desconozco.
No pretendo darle más rodeos al asunto así que lo diré tal como supongo que esto sucedió, te conocí aquella vez en la que yo no estaba buscando nada más que compartir un buen momento entre amigos, tu te acercaste y debido a la reputación que me hicieron creer de ti realmente pensé que al buscarme la realidad era otra, y así lo fue, sin embargo empezaste a gustarme o más bien la idea de que yo le gustara a alguien que me parecía interesante, pero cada intento por acercarnos resultaba en desastre por lo que en fechas recientes entendí que en ocasiones la vida encuentra la manera de que las cosas fluyan naturalmente, no fue nuestro caso. Nuestro amigo en común me dijo en algún momento que me diera prisa a intentarlo contigo porque existía una clase de chispa que conforme más tiempo se dejara pasar se iría apagando y las cosas simplemente perderían el sentido, ahora entiendo que esa chispa era el interés o la intención de cada persona por estar con la otra, y vaya que tu perdiste el interés en mi con suma rapidez, tengo que admitir que yo ayude mucho a que eso sucediera, nunca supe que decir cuando estaba contigo, incluso ahora cuando por casualidad llegamos a cruzar algunas palabras, aunque en parte siempre estuviste confundida entre querer empezar una nueva relación después de la última vez y sobre todo con quien empezarla, obviamente no fue conmigo, pero sin importar lo que sucediera es bueno saber que podemos ser amigos y poder bromear acerca de que alguna vez fuimos aquel par de tontos que confundieron las cosas.
Espero realmente que allá donde estés todo vaya bien, que la melancolía no perturbe tu conciencia, que todo lo bueno se tropiece contigo pequeña Ana.