Su corazón es tan frágil como un cristal, un cristal que ha sido reparado cientos de veces por culpa de personas insensibles que no lo saben apreciar.
Mantiene la esperanza de que algún día llegue alguien que le quiera, que en lugar de romperle y dejarle grietas, busque la manera de cuidarlo del dolor y lo llene de amor.
Es el corazón más fuerte que conozco, pues a pesar de todo el daño aún sigue encontrando la forma de sanarse sin ayuda de nadie, y no deja de confiar en que en algún lugar del mundo, se va a encontrar con otro corazón igual de noble con el que podrá brillar y demostrarle al mundo, que los corazones que una vez fueron rotos son los que más bonito saben cuidar de otros.
El corazón más fuerte que conozco, es el que late dentro de mi pecho.
—Whi-ttier.
















