@poetrc
“Eh... ¡eh!” clamó de una palmada su intento para que la pelirroja volviera a la órbita terrestre. Quizás fueran imaginaciones suyas – o era el olor de la lejía el causante de sus alucinaciones – mas la de cabellera llameante andaba más muda de lo normal, demasiado en su ya habitual rutina de ‘tú eres más tonto’ y ‘no, tú sí eres tonta’. “Jordan quiere que tengamos todos los paneles arreglados para esta tarde, por lo que yo me iría espabilando” aunque sentía que su cuerpo continuaba pesando una barbaridad, al rubio no le quedaba otra que venir al curro con aspecto de semi-zombie; no había sacado mucha productividad de la fiesta navideña... salvo que su hígado llorase por cada recoveco de su organismo.














